Sergio, Manolo y Berges, que sufrieron recientemente en el Celta una lesión de ligamentos cruzados, como el argentino, le recomiendan que sea fuerte y optimista
17 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La casualidad unida a la mala suerte ha querido que en el Celta se hayan producido cuatro lesiones de ligamentos cruzados en los últimos tres años. Rafa Berges, Sergio y Manolo precedieron a Sebastián Méndez en el sufrimiento de esta lesión, «la más grave» en lo que a lesiones de articulaciones de refiere, según el jefe de los servicios médicos del Celta, Genaro Borrás. El Gallego Méndez tendrá que afrontar un largo periodo no inferior a seis meses antes de poder volver a competir. Este mala experiencia ya la han atravesado los tres jugadores citados. A dos de ellos los conoce perfectamente el argentino, pues son compañeros suyos en la plantilla celeste. El que más recientemente la ha padecido es el asturiano Manolo, que está actualmente cedido por el Celta en el Numancia. Había sido, como en el caso de Méndez, una acción fortuita, en el partido que jugó el conjunto celeste en Valencia en noviembre de la temporada 2000-2001. Se perdió el resto de la temporada y no volvió a entrenar hasta la pretemporada del siguiente verano. Manolo se enteró ayer con la llamada de La Voz de Galicia de que se había confirmado la rotura de ligamentos cruzados de su compañero: «Quiero darle ánimos porque sé que se pasa muy mal». El asturiano le recomienda al defensa argentino que tenga «paciencia y constancia» ante una recuperación tan prolongada. Manolo recuerda que la rehabilitación «fue muy severa por lo que hay que tener la cabeza fría y saber sufrir, pero merece la pena porque al final vuelves a disfrutar del fútbol». Reconoce que se puede notar el «tiempo inactivo». Dolor La convalecencia de Sergio había sido también más prolongada de lo esperada, debido a que se le había complicado la lesión con una infección que le obligó a pasar un par de veces por el quirófano. El central céltico dice que cuando vio la lesión de Méndez le dolió «como si fuese yo mismo». El central céltico le recomiendo a su compañero «paciencia», y dice que lo mejor que puede hacer es «ser optimista. Ahora lo verá todo negro, pero poco a poco, a medida que vaya avanzando en la rehabilitación, se irá animando», dice Sergio. El asturiano dice que le vendrá bien irse a su país donde podrá recibir el «apoyo de toda su familia». Antes que los dos asturianos, la primera rotura de ligamentos cruzados reciente en el Celta, la padeció Rafael Berges, que abandonó el Celta hace poco más de un año. Fue en la pretemporada de 1999. El cordobés, que se encuentra encauzando su vida en su tierra tras haber dejado el fútbol, se enteró de la lesión de Méndez porque sigue por Internet toda la actualidad de su ex-equipo. Asegura que lo más importante es que el argentino reciba el apoyo de todo el mundo, empezando por el propio club». Cree que lo importante es estar «mentalizado de que va a necesitar tiempo para recuperarse» y le envía un mensaje de tranquilidad porque «está en buenas manos». Lo importante será que no sufra ninguna complicación. Según Genaro Borrás, doctor del Celta y de la selección española, «el porcentaje de perfecta recuperación de este tipo de lesiones es muy alto» El galeno reveló que entre él y Mario Galán, el otro doctor céltico que trabaja en su clínica, realizan en torno a «ciento veinte operaciones de ligamentos cruzados cada año». «Por frecuente le hemos perdido el miedo a esta lesión. Vemos como cada temporada hay ocho o diez futbolistas que la sufren», dice Borrás. Justifica la frecuencia con que se produce está lesión a que el ligamento cruzado «lleva el ochenta por ciento de la estabilidad de la rodilla y se encarga de frenar cualquier movimiento de lado, con lo que es fácil que se rompa si lleva un golpe», afirma el jefe de los servicios médicos del Real Club Celta. No recomiendo en ningún caso acelerar la recuperación y pone como ejemplo a jugador de baloncesto Raúl López, que reapareció a los cinco meses.