Antiguos compañeros y entrenadores de Ángel Cuéllar dibujan su perfil Lo ven un lujo para Segunda y apuestan por su rápido regreso a Primera
09 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Una estrella guía al Racing no se sabe muy bien adonde, pero en dirección ascendente. La casi utopía del ascenso a Primera la alimentan actuaciones como la de Ángel Cuéllar ante el Leganés. Una lección de como sobrevivir a una mal partido de su equipo, inventarse un gol de la nada y arrancar un punto. Ídolo bético, ex-internacional con Clemente y capricho de Johan Cruyff para el Barça, modela ahora al sueño ferrolano. Sus antiguos compañeros y entrenadores dibujan su perfil, repasan anécdotas y apuestan por su vuelta a la Liga de las Estrellas. Claro que tiene otro año de contrato en Ferrol. «De crío, era tan bueno que teníamos que protegerlo de tanta adulación. Era un chaval extraordinario, al que le gustaba el fútbol con locura, y había que llevarle pasito a pasito», recuerda Julio Cardeñosa, su entrenador desde los 16 años, quien lo llevó al Betis de Tercera, al filial y al primer equipo, donde un cese le impidió darle el debut en la liga 90/91. Cuéllar se estrenó luego con José Luis Romero, al que relevó José Luis Esnaola antes de bajar a Segunda. Alcanzó la Primera casi antes de tiempo. «Siempre jugaba con los mayores. Cuando le hice debutar en el equipo sub-19, apenas completaba una semana conmigo porque iba a las concentración de las selecciones españolas sub-16, sub-17 y sub-18», recuerda Cardeñosa con cariño. «Tiene una inteligencia natural para este deporte y, como gran pasador que es, hará jugar al equipo. Pensé que su campañón en Tarragona le devolvería a Primera, pero el fútbol a veces no tiene lógica, para suerte del Racing». Can Barça y el gol olímpico Con Serra Ferrer explotó en el Betis hasta que Cruyff lo llevó al Barça. «Triunfar aquí es más complicado. Le tocó una época difícil del club y encima tuvo la lesión, justo después de su extraordinario nivel en Sevilla», reconoce José Mari Bakero, su rival por la media punta culé. Ahora también es analista, y lo demuestra en su radiografía de Cuéllar. «Es un jugador completo, rápido, con un centro de gravedad muy bajo, una zurda excelente y, pese a no ser alto, va bien de cabeza». Las lesiones le persiguieron también en Sevilla. «Por desgracia, no pude disfrutar de él, porque es un delantero rápido, hábil y con gol», espeta Javier Clemente, uno de sus entrenadores en el Betis en el año 98. «Lo está haciendo bien al margen del último tanto. Lo de olímpico es una chorrada, antes le llamábamos gol de córner y punto», espeta en su estilo. Sólo cuando Manuel Ruiz de Lopera lo despidió por capricho se rompió su idilio con la afición bética y recaló en el Nástic, otra vez convertido en estrella con su talento. «Su sitio está en Primera porque es un jugador que lo tiene todo», sostiene Carlos Lobo Diarte, el técnico con el que reflotó el equipo catalán, aunque no tanto como para evitar el descenso. Ramis y Vizcaíno Sus compañeros de la pasada liga corroboran su nivel: «Soy subjetivo, pero sólo puedo decir cosas buenas de un futbolista que marca las diferencias y él solo resuelve un partido porque tiene duende», dice Deus; «el Ferrol acertó con su fichaje porque le reportará muchos puntos con su talento», corrobora Juan Vizcaíno; «tiene categoría para regresar a Primera, pero no lo tiene entre ceja y ceja, sino que disfruta y va a más día a día», resume Ramis, con el que vuelve a coincidir ahora en Ferrol.