El Celta pasó su clásico noviembre negro, pero ha empezado diciembre ganando
02 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Los jugadores del Celta y su afición pueden suspirar aliviados porque la hoja maldita del calendario, la de noviembre, ha dado paso a un nuevo mes. Con la entrada de diciembre volvieron las victorias y el conjunto vigués regresó a un puesto de privilegio en la tabla, ya que ahora mismo son cuartos y están inmersos en posiciones de Champions League. La última jornada con el triunfo céltico en Valladolid puso fin a una racha de cuatro derrotas en el mes de noviembre (Bilbao 2-1, Betis 2-1, Numancia 1-0 y Celtic de Glasgow 1-0), dos empates (Osasuna 1-1 y Viking 1-1) y un solo triunfo por 1-0 ante el Espanyol en Balaídos. Por esta razón ayer los jugadores celestes rezumaban optimismo en sus declaraciones en las que dejaban ver que a partir de ahora esperan dar un giro. Coudet señaló que, «este equipo tenía como principal virtud la de jugar bien y nadie se olvida de jugar al fútbol. Estamos mejorando y podemos hacerlo mucho más». En la misma línea Catanha decía, «creo que ahora vendrá una buena racha personal y del equipo. Esto tiene que continuar». Ambos coincidían en su parecer de que se había producido una reacción pero también recordaban que esa mejoría tiene que reflejarse en los partidos de Balaídos y que su primera prueba será ante el Alavés. «Es importante que a nuestra afición le transmitamos la misma seguridad que fuera porque si queremos estar arriba tenemos que ganar los partidos de casa», afirmó Catanha. Coudet por su parte insistía en este punto asegurando que, «lo que ganas fuera hay que refrendarlo en casa y por eso esta semana nos toca sumar tres puntos como locales». Al Celta le quedan cuatro partidos de Liga y uno de UEFA antes de que llegue el parón navideño. De estos cuatro choques, tres serán en su campo (Alavés, Celtic, Villarreal) y uno fuera (Racing). Catanha ve como fundamental que no se les escapen los triunfos de Vigo. «Hay que ganar estos partidos de casa para irnos al descanso de Navidad en una muy buena posición en la tabla». El delantero céltico llevaba nueve partidos sin lograr marcar un gol. El que su olfato lo haya recuperado en diciembre y de nuevo en Zorrilla, donde el año pasado marcó tres tantos, no le hace ser supersticioso. «No soy supersticioso procuro marcar y hacer las cosas bien en cada encuentro. Quizás en Valladolid sí estaba convencido de que mi mala racha se iba a acabar y así fue». En cuanto a su forma de celebrar el gol en Pucela dijo que, «tenía muchas ganas y por eso hice la gaviota. Además había leído muchas críticas contra nuestro juego en las últimas semanas y me estaban molestando bastante. Sabía que esto tenía que llegar para poder acabar con los comentarios. Particularmente tenía muchas ganas pero confío en que pueda seguir marcando goles».