El Barcelona se corrige

Jordi Sans LEVERKUSEN

DEPORTES

JUERGEN SCHWARZ / REUTERS

La entrada de Riquelme y Saviola tras el descanso revolucionó al equipo azulgrana, que pudo remontar el tanto del Leverkusen

27 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Louis Van Gaal se atrevió a dejar en el banquillo a Riquelme y Saviola. En la segunda parte, fueron los dos argentinos quienes revolucionaron al equipo y salvaron al Barça y a su entrenador. Sin ellos, el equipo azulgrana se convirtió en una caricatura durante el primer tiempo, un conjunto nefasto, desesperante, siempre a merced de un rival discreto, pero voluntarioso como pocos. Tras el descanso, con los dos argentinos en el campo, y, después, con la aparición de Overmars, el encuentro sufrió un giro radical. El Barcelona hilvanó jugadas de mérito, igualó el tanto con el que se había adelantado el Bayer en el primer periodo, Riquelme desperdició un penalti y Overmans marcó el tanto de la remontada azulgrana. El Barcelona ganó porque Van Gaaal se corrigió a sí mismo. Al Barcelona le libró durante muchos minutos que las furiosas ofensivas alemanas se conducían con pocas luces. Agobió, encerró al Barcelona en su área, pero no creó ocasiones claras. A duras penas, la inédita defensa azulgrana capeaba el temporal como podía. El Barça nunca tuvo el balón ni creó ocasiones. Nadie puso temple en medio de la tempestad. El Bayer marcó en un saque de esquina. Un despiste de la defensa del Barcelona dejo a Berbatov rematar solo. Apenas se habían cumplido dos minutos tras el descanso, Saviola robó el balón en su campo, combinó con Riquelme y estableció el empate. El Barça era otro muy diferente al de la primera parte. El cambio abrupto que sufrió el partido hasta animó a Van Gaal a ir por la victoria. Sacó a Overmans y su compatriota se lo agradeció con la victoria.