«Siento que algún día puedo ser el mejor»

La Voz

DEPORTES

La estrella de Orlando señala a Shaq como el jugador más decisivo, pero no renuncia a su trono

17 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Es ley de vida: el panorama de la NBA se va renovando poco a poco con las nuevas generaciones. Una joven estrella se ha erigido en el mejor anotador de la mejor liga del mundo: Tracy McGrady. El alero de Orlando Magic (23 años, 2.03 de altura) promedia 32,1 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias por partido. Tiempo atrás, para sacarlo adelante, su madre se pasaba hora y media viajando todos los días a Orlando, donde trabajaba como camarera en un hotel de Disneyworld. Él, como Harry Potter, valiente y aventurero, se encarga ahora de devolverle la magia a ese reino fantástico llamado Orlando, siempre bajo la supervisión del maestro Grant Hill, quien antes de dirigirnos a T-Mac nos asegura que «a medio plazo podemos estar en la cima de la NBA. Tanto McGrady como yo, y los demás compañeros, tenemos aún muchos buenos años de baloncesto por delante. Con Tracy todo resulta fácil. Es único. Ya lo verás¿». En Orlando, la Operación Triunfo se ha puesto en marcha. La academia de McGrady fue el Instituto Cristiano Mount Zion, en cuyo centro soltar palabrotas, llevar joyas, tener novia o faltar a misa está prohibido. Bajo esa disciplina fue elegido como el Jugador Nacional del Año en Estados Unidos. De ahí, con 18 años, sin pasar por la universidad, saltó a la NBA con Toronto Raptors. Incomprendido y poco valorado, lo traspasaron a Orlando, donde triunfa. Hablamos con él después de que su equipo ganara a los Clippers y él anotara 35 puntos. Recién salido de la ducha, silba, sonríe y atiende a La Voz. -Tracy, dicen que va ser usted el mejor jugador de la NBA. -Ja, ja¿ Bueno, yo no debería responder a eso. Sólo salgo a jugar lo mejor posible. -Pero las cifras están ahí¿ -Todos sabemos que Shaq es el mejor, pero siento que yo puedo convertirme en el mejor. No menosprecio a nadie¿ ni siquiera a Jordan, puesto que siempre es competitivo, aunque ya no sea el mismo de antes. Los años van pasando y no tiene las mismas piernas. -Entra a canasta de modo espectacular, mete triples y canastas increíbles, rebotea, da asistencias¿ Parece que todo lo hace fácil, sin apenas esfuerzo. -Sí, ja, ja, me dicen que hago las cosas fáciles. Bueno, no sé si parece fácil, pero es tan sólo mi manera de jugar. Confío en mí, mis compañeros creen en mí, así que tengo que salir a la cancha a cumplir con mi trabajo. -Además, muestra usted una mentalidad de ganador, sacrificándose en defensa también. -Por supuesto. El pasado domingo me enfadé muchísimo porque teníamos el partido ganado y al final lo perdimos. Aún estoy pensando en ello¿aunque la victoria de hoy ante los Clippers nos da confianza para esta difícil gira por el Oeste. Sinceramente, todavía estoy más satisfecho por el modo de ganar, desde la defensa, reboteando. En las derrotas que sufrimos nuestra defensa fue pobre, por eso nos hemos mentalizado y salimos ahora con agresividad. -En la cancha todo el mundo le busca. -¿A mí? No me importa. No me asusta nadie. Acepto todos los retos que vengan. -Sus compañeros también le buscan¿ -En mi equipo, soy el tipo que hace que las cosas sucedan como deben ser. Bueno, Grant Hill y yo, je, je (rectifica con una amplia sonrisa). Los dos tenemos mucho trabajo y responsabilidad. Hemos de facilitar el juego a nuestros compañeros. -¿Qué significa Grant Hill en Orlando? -Oh, tío, él simplemente me eleva a lo más alto de este deporte. Con Grant mi rendimiento se pone a otro nivel. Es un jugador extraordinario y muy maduro. -Si les respetan las lesiones, ¿podrán conseguir algo importante? -Sin duda, sin duda. Puedo realmente verlo. Me veo disfrutando de algo extraordinario en un futuro más o menos próximo, no sólo para mí, sino para Grant Hill también. Dicho esto, su entrenador, el exigente Glenn Doc Rivers amenaza con dejarle en tierra si no se da prisa. El autobús no espera ni a las estrellas. A él sí le aguarda el éxito y algún que otro campeonato. La intransigente Academia de Mount Zion dio un triunfador con pasión por los coches y las motos acuáticas. Rápido, rápido¿ T-Mac, el nuevo heredero del trono Jordan.