El Mallorca prolonga su espectacular racha

Raúl González SANTANDER

DEPORTES

ESTEBAN COBO

Sumó en Santander su séptimo triunfo consecutivo

17 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El Mallorca logró su séptima victoria consecutiva en un partido muy igualado, en el que empezó adelantándose el Racing con un penalti, para acabar siendo doblegado primero con un bello gol de Ibagaza y más tarde con un penalti ejecutado por Walter Pandiani. El Mallorca salió a por el partido e imprimió un fuerte ritmo desde los primeros minutos, pero el Racing no tardó en sacudirse la presión inicial y pudo adelantarse con un servicio en profundidad de Munitis hacia Regueiro, que controló el uruguayo en el vértice del área para driblar a Cortés y, prácticamente sin ángulo, estrellar el balón en el palo por encima de Leo Franco. El Racing desplegó casi todo su juego por la banda izquierda para tratar de sacar partido de la velocidad de Regueiro, mientras que el Mallorca hacía lo propio por la derecha en la que Novo ponía en apuros a Sietes. El Racing se adelantó con un penalti transformado por Ismael, que pitó el colegiado cuando en un córner botado en corto, Munitis fue derribado por Cortes, en línea de fondo. Pero el Mallorca reaccionó y se volcó sobre el área de Ceballos. Así forzó una falta, al borde del área en el lateral derecho, que ejecutó magistralmente Ibagaza para batir a Ceballos por el primer palo. Escaso acierto La segunda parte empezó con dos nuevas ocasiones del Racing en sendos saques de esquina en los que los cántabros se adelantaron a la defensa, sin acertar a rematar cuando lo tenían todo a su favor. Sin embargo, en una jugada exenta de peligro el árbitro apreció derribo a Eto'o de Sietes y Pandiani transformó el consiguiente penalti. A partir del gol el Mallorca tomó las riendas del partido y dominó a un Racing desorientado que parecía estar más cerca de encajar un nuevo tanto que de igualar la contienda. Con el único recurso de colgar balones al área, el Racing creó poco peligro ante la ordenada defensa visitante. En el tiempo añadido el capitán Olaizola sacó un balón bajo los palos cuando Regueiro ya había batido a Leo Franco, pero el resultado fue inamovible.