España encara su décima final en la Copa Federación

José María Guimaraens REDACCIÓN

DEPORTES

Ruano y Conchita se adjudicaron el decisivo doble ante Austria

31 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Sudor a raudales, aunque no lágrimas y sangre. Pero el pasaje de España para su décima final de la Copa Federación costó la intemerata después de los tropiezos sufridos por Conchita Martínez y Arancha Sánchez en sus respectivos partidos frente a las austriacas Barbara Schett y Patricia Wartusch. Por momentos, sobre el Palacio de Congresos de Maspalomas (¿a quién se le ocurrió escenificar el evento en esa localidad?) planeó la amenaza del desastre total para el cuadro hispano. Después del 2-0 favorable sobre Austria en la primera jornada, la sesión de ayer tuvo tintes de dramatismo, provocados por el desconcierto de las dos mejores tenistas españolas de todos los tiempos. Conchita se vio desarbolada por Barbara Schett (40 del mundo), que le ganó por 7-5, 6-7 (3) y 6-2. Acto seguido la que cayó en el abismo fue la indesmayable Arancha. Ante Patricia Wartuchs (82), la barcelonesa tuvo uno de sus peores partidos y perdió por 4-6, 6-4 y 9-7. Salvó dos bolas de partido en el duodécimo juego, pero sucumbió en el décimosexto. Para arreglar el entuerto del inesperado empate, España puso en acción a la pareja Conchita Martínez-Virginia Ruano. Las pasaron moradas, aunque finalmente se impusieron a Schett y Wartuchs por 4-6, 6-3 y 6-1. Unas y otras acusaron el gasto de energías. España jugará la final contra Italia o Eslovaquia, que luchaban en la otra semifinal a la hora de cerrar esta edición. En cualquier caso, ahí están Arancha y Conchita, con su veteranía a cuestas, para tratar de aportar su experiencia a la captura de la sexta Copa Federación.