Makaay abre la puerta de Europa

Alfonso Andrade Lago
Alfonso Andrade A CORUÑA

DEPORTES

Una volea del holandés elimina al Bayern y garantiza al Dépor la UEFA La victoria del Lens impide a los coruñeses el pase a la segunda fase.

29 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

En dos palabras, Roy Makaay, porque impresionante es la única definición posible de una volea maravillosa que abre al Deportivo las puertas de Europa. Hoy es uno de esos días en que la afición coruñesa se levanta con las uñas mordidas, pero también con un sentimiento de orgullo hacia su equipo por la paliza espectacular que se dio anoche y por el derroche de esfuerzo y ganas de victoria que demostró en Riazor. Para entenderlo, basta con saber que los jugadores del Bayern, posiblemente el conjunto más fuerte de Europa físicamente, acabaron extenuados sobre el césped, bastante más allá del golpe moral que haya supuesto su eliminación. Porque, en efecto, el Dépor se acaba de cargar al principal favorito para ganar este año la Liga de Campeones. Un equipazo que anoche demostró en A Coruña muchas de sus grandes cualidades. El gol de Makaay garantiza al menos la entrada en la Copa de la UEFA, pero obliga a los coruñeses a dar el do de pecho en Milán si quieren seguir en este torneo. Así se escribe la historia del Dépor. Como ante el Manchester, se le han ganado los dos partidos al coco del grupo. Es el punto masoca del Deportivo: Meterse en líos con Lille, Lens y Olympiakos para llegar en estado de taquicardia contra alemanes o ingleses. El partido fue una lucha constante por el espacio. O mejor aún, por el achique de espacios, que diría Menotti. El Deportivo sabía que no podía dejar triangular en la media a Salihamidzic, Scholl y Ballack. Y por eso pasó apuros al correr detrás de ellos en el primer cuarto de hora. Pero los evitó cuando recolocó la defensa, juntó más las líneas y empezó a manejar con acierto el fuera de juego. Por su parte, el Bayern siguió una táctica parecida para tratar de asfixiar a Makaay. Y el Dépor tuvo dificultades para conectar con él a pesar de que el holandés entendió pronto que debía buscar el balón en la banda. Hasta que el Dépor empezó a empujar, el Bayern daba miedo cada vez que llegaba a las inmediaciones de Juanmi. ¡Quién ha visto y quién ve a este equipo! Triangulación, nada de pelotazo y poco juego aéreo, aunque letal. Pero el conjunto coruñés achuchó a su rival con su presión y lo puso contra las cuerdas cuando Fran asomó la cabeza. El capitán se echó el equipo a la espalda y realizó un partidazo. Además de reventar un travesaño de un soberbio derechazo, sacó el manual del usuario para enseñar cómo se conduce un equipo. Y el conjunto notó mucho su ausencia en la segunda parte. El Dépor empujó, pero, lo que son las cosas, un equipo que ridiculiza al mejor portero del mundo en su Alemania natal, ya amenazaba con convertir en internacional al suplente, un barbilampiño que hasta ayer no sabía lo que era un balón. Le sacó uno complicadísimo a Víctor en el primer tiempo, pero menos mal que el madrileño reservó lo mejor para el instante adecuado. ¡En qué momento le fue a salir al Dépor esa jugada ensayada que se le niega desde hace... Todos hacia la izquierda, y la barrera alemana descorrió una ancha cortina para que Víctor furase al meta. Aun así fue necesaria la puntilla de Makaay, que ya es el máximo goleador del Dépor en la Champions.