El interior del Dépor se encuentra cómodo por el centro, donde dice estar obligado a enviar el balón al delantero con bastante rapidez para romper la línea defensiva
27 oct 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Valoran su labor como mediapunta los propios jugadores de la plantilla. Alguno ha llegado a decir que, con el balón en los pies, Fran da al Deportivo la pausa necesaria para que el equipo se despliegue sin temor al contraataque del rival. Por eso, y también por una nítida visión de juego que le permite lanzar con facilidad a Makaay, el capitán coruñés ha convencido a Irureta de que es la mejor alternativa para suplir la ausencia de Valerón. O Neno empieza a estar cómodo en una posición en la que admite que hay quizá menos desgaste. «Lo que noto es que ahora entro mucho más en juego», afirma el volante zurdo. -¿Es tan diferente jugar de mediapunta a hacerlo pegado a la banda? -Sí, es muy distinto. Me encuentro bien en esta posición. Ya había jugado ahí alguna que otra vez. Sobre todo en partidos amistosos. El último, al final de la temporada pasada, contra el Sporting en Lisboa. -O sea, que no es algo nuevo para usted. -No, la verdad es que no es nuevo. Lo que pasa es que cuando el equipo tiene orden y disciplina es mucho más fácil jugar, y ésa es la verdadera clave del éxito del Dépor, más allá de la posición que ocupe un determinado futbolista. -Se refiere a la victoria ante el Rayo, claro. -Sí. Por lo menos, el Rayo no dispuso de una sola ocasión clara de gol, salvo en los últimos cinco minutos, cuando ya no tenían más remedio que ir a por todas. -Desde la perspectiva de un interior, ¿cuál es la complicación de pasar a la mediapunta? -Hombre, lo que noto ahora es que entro mucho más en juego. En la banda tengo que esperar más a que venga la pelota. Quizá tampoco haya tanto desgaste. No sé, es totalmente distinto. -¿Cambia también la referencia de los compañeros? -Lo que pasa es que ahí tengo la referencia de Makaay para intentar coger el balón y darle el pase rápidamente. Porque recuerdo una jugada en la primera parte contra el Rayo en la que controlé el balón, pero cuando se lo di ya estaba en fuera de juego. Entonces pensé que en la siguiente acción, si volvía a recibir la pelota así, se la tocaría a la primera, y a ver qué salía. Es decir, que es un juego muy distinto. -Pero parece que se está adaptando muy bien. Los dos goles en Vallecas salen de sus botas. -Bueno, pero el segundo es todo de Makaay, porque tuvo que regatear. Y además es un golazo. El pase es lo de menos. Y en el primero hubo mucha fortuna porque cometió un fallo el defensa. -A Onopko lo volvió loco y llegó a perder incluso los nervios. -No. No creo, vamos. Quiero decir, que no creo que se haya vuelto loco. Lo que pasa es que, a lo mejor, es un poco la forma de jugar de Onopko. O también que no se encontraba cómodo en esa posición porque yo siempre lo recuerdo más atrás. Quizá era una demarcación nueva para él y estuvo algo inquieto a lo largo del partido. Y no sólo conmigo. Lo vi también con varios compañeros. Tuvo una serie de problemas y eso es señal de que no estaba a gusto en el campo. Pero me dio bastante más el del Lens (Diop).