No pudo ser. Cinco puntos separaron finalmente al Ulla Oil Rosalía de conseguir la victoria en el Pabellón Príncipe Felipe ante un equipo que nunca se vino abajo y que contó en los momentos decisivos con la inconmensurable figura del veterano jugador catalán Pep Cargol. Ni la clase del argentino Boccia ni la entrega de Lolo Castro pudieron impedir que el marcador se decantase, finalmente, para los intereses del conjunto aragonés. El primer tiempo fue discreto. El Ulla Oil soprendió a un Zaragoza excesivamente relajado que veía como los gallegos ya mandaban en el marcador en el minuto tres, con un parcial 4-7. Los siete puntos visitantes llevaron la firma de Koke Rama. La reacción maña no se hizo esperar y llegó de la mano de Otis Hill, que se erigió en el baluarte ofensivo. El parcial pasó a ser 22-14 y fue frenado, paradójicamente, con un tiempo muerto de Oliete. Sirvió para que el Ulla Oil cerrase el primer acto con un 22-18. El segundo acto fue muy extraño. El Zaragoza anotó un parcial 9-0 al que respondió el Ulla Oil con otro idéntico. Ocho puntos de Boccia y cinco de Lolo Castro contrarrestaron un par de triples consecutivos de Panadero y llevaron la igualdad al electrónico. En el tercer acto Hill y Koke Rama cometieron su cuarta falta personal. Cuando se quiso estirar el Zaragoza, un triple de Camargo, un tiro libre de Boccia y una canasta de Wideman devolvieron la iniciativa a los visitantes. El último período fue vibrante y aparecieron dos hombres: Lolo Castro y Pep Cargol. Éste fue el hombre clave del partido, con tres triples consecutivos cuando más colapsado estaba el ataque local. A ello se unieron un par de decisiones dudosas que perjudicaron al Ulla Oil y el empuje de la afición maña.