Los méritos no se corresponden con la clasificación y la victoria se resiste El equipo paga su falta de efectividad ante el gol ocupando plaza de descenso
22 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Sólo dos equipos de la Segunda División tienen a cero su casillero de victorias después de la disputa de siete jornadas: el Compostela y el Sporting de Gijón. Curiosamente, los dos perdieron los galones de la Primera División la misma temporada y, desde entonces, no acaban de enderezar el rumbo. Cuatro empates y tres derrotas completan un bagaje bastante pobre. Pero, lo mejor, o lo peor, es que el equipo ha ofrecido una imagen que no se corresponde con la clasificación que ocupa. Los hechos son tozudos y se resumen en cuatro puntos de veintíuno posibles. Pero las sensaciones invitan a la paradoja porque indican que el equipo paga, entre otras cosas, un gravoso peaje por su falta de efectividad ante el gol. Incluso en Getafe, donde ofreció su perfil más desaliñado, tuvo opciones de puntuar. Pero Maikel falló el penalti que hubiese supuesto, al menos momentáneamente, el empate a un gol. No es fácil encontrar las causas. De hecho, el Compos no acaba de hallar respuestas. Las lesiones no están castigando al equipo. Con excepción de Rodri, que se recupera de un esguince de tobillo, sólo cabe reflejar problemas puntuales. Lo más grave, un pequeño percance muscular que mantuvo a Fran Caínzos fuera del equipo las dos primeras jornadas. Los arbitrajes no han sido especialmente benévolos con el Compos. Pero, salvo en Almería, tampoco cabe hablar de grandes desaguisados. Lo más grave fue el gol anulado a Chema. Las leyes físicas demuestran que es imposible que el balón que cabeceó sin apenas ángulo hubiese podido acabar en la red si el remate se hubiese producido a la altura del poste o más allá de la línea de fondo. Ventajas desaprovechadas El dato más preocupante es que hasta la fecha el Compos se ha adelantado cuatro veces en el marcador. Pero tres de esos partidos acabaron en empate y uno, el de Almería, en derrota. El colectivo santiagués rompe una de las máximas de la Segunda, que dice que el conjunto que marca primero se hace con la mayor parte de las bazas para acabar llevándose los tres puntos. Otro dato contrario a los intereses blanquiazules es el de los goles encajados. El Compos sólo acredita el cartel de imbatido ante el Zaragoza. La mayoría de los jugadores coincide en significar que el Compostela está en el buen camino y que si sigue creando oportunidades con la misma intensidad que hasta la fecha la victoria no puede demorarse. Pero tampoco vale la teoría de las rachas para explicar el porqué de tanto retraso. Sí hay coincidencia en una cosa. El equipo necesita con urgencia un triunfo que le permita dar un estirón y reafirmar esas sensaciones que, hasta la fecha, no se ven refrendadas con resultados satisfactorios.