«No se pueden dar dos pases seguidos», aseguran
20 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Total decepción en la expedición del Racing, que a media tarde de ayer llegaba a Ferrol con una derrota en la mochila, la segunda de la temporada, y tras ofrecer en Eibar un pésimo juego. Los jugadores asumen el pobre espectáculo ofrecido, aunque destacan que es el propio rival el que fuerza que los partidos en Ipurua sean así. «Todo lo que se habló durante la semana se vio reflejado en este encuentro. No ha sido un partido de fútbol, ha sido pelotazo va, pelotazo viene y no porque nosotros no quisiéramos jugar, sino porque no se podía. El campo es pequeño y el rival no quiere jugar. No se puede bajar la pelota ni dar dos pases seguidos», declaraba el olívico David Pérez, tras el choque. El extremo racinguista añade que el resultado lógico del partido hubiera sido un cero a cero: «La pena fue que ellos se encontraron con un gol en los primeros minutos, lo que falicitó su trabajo de destrucción. Es triste que todo haya sido así, aunque ellos viven de este tipo de fútbol que es lo que se basan para salvar la categoría». Adaptarse El guatemalteco Pezzarossi también declaró estar impresionado por la cancha de juego: «Los equipos tienen que adaptarse a la cancha en la que se juegue. Nosotros hemos podido jugar lo que se podía, aunque no nos salió nada. Hemos manejado la pelota muy poco». El técnico Luis César, el técnico, aseguró que el Racing trato de adaptarse al juego que se hace en Ipurúa, aunque asegura que todo quedó mediatizado por el tanto logrado por el Eibar en los primeros minutos. «A partir de ahí nos encontramos a un Eibar a gusto. En la segunda parte lo intentamos todo, hasta jugar con cuatro delanteros, aunque no fuimos capaces ni de empatar el choque». El preparador ferrolano vio el partido controlado en la segunda parte, aunque lamenta que el Racing no encontrara el remate final. «Cuando perdimos el primer partido en Las Palmas estaba enfadado y triste, sin embargo, tras perder en Eibar sólo estoy triste». Luis César también reclama una mano dentro del área del Eibar: «Desde mi posición vi un movimiento extraño. No sé si sería penalti. Sin embargo, lo que si puedo decir es que el talante del árbitro en este partido no me gustó. Creo que nos perjudicó».