Irlanda del Norte está verde

Toni Silva REDACCIÓN

DEPORTES

SERGIO BARRENECHEA

El rival de España intenta recuperar la élite que dejó en el Mundial 86 con jugadores curtidos en la Premier League.

10 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Irlanda del Norte es más que un rival asequible. Es una razón que invita a pensar ya en la Eurocopa de Portugal. Hace falta remontarse dos décadas para encontrar un rescoldo que alimente la esperanza verde de los irlandeses contra los de Sáez (mañana a las diez menos cuarto, TVE-1). Ocurrió en Valencia durante el Mundial de 1982. Entonces, Irlanda del Norte complicó la existencia de España ganando por 1-0. Fue uno de los días mas felices en la vida de Samuel McIlroy. Sammy formaba en aquel once y cuatro años después era el capitán en México'86. Desde entonces, fue testigo de cómo Irlanda del Norte desaparecía de la escena internacional por culpa, en parte, de la polarización de las ligas europeas, ensombrecido principalmente por la Premier League, residencia de la mayor parte de sus seleccionados actuales. McIlroy manda ahora desde el banquillo. A principios del 2000, la federación de su país le dio el poder en forma de proyecto a largo plazo, pero el trabajo de McIlroy va lento. España se lo demostró cuando , haciendo escala en Belfast en el viaje a Corea, le hizo una manita en el Windsor Park, y sin gustarse. Pero McIlroy ya se había percatado en la clasificación para el Mundial del 2002. Selecciones como Bulgaria e Islandia quedaron por delante, y los irlandeses sólo acabaron por encima de Malta, a la que habían derrotado por 1-0 en los dos partidos (en uno de ellos, de penalti). A nivel individual, los mimbres de la Irlanda septentrional no son toscos. Cuenta con Roy Carroll en la portería, el sustituto de Barthez en el Manchester, equipo que también posee al goleador David Healy, cedido en el Preston. Otro de sus hombres importantes es Kevin Horlock, un defensa del Manchester City que no hace ascos a rematar de cabeza. Uno de los más peligrosos es Keith Gillespie, un interior diestro muy rápido con buena habilidad en los centros al área, así como Damien Johnson, un buen lanzador. Pero a Sammy McIlroy le crecen los enanos. Se ha visto obligado a viajar a Valencia sin Danny Giriffen y Mark Williams, lesionados; durante el verano se quedó sin capitán cuando Neil Lennon, jugador católico del Celtic de Glasgow, renunció a la selección tras recibir amenazas de muerte por un sector protestante. Y hay un además : el seleccionador tendrá que dirigir a los suyos desde la grada por agresión a un jugador de Malta.