Moure, el presidente del club celeste, está convencido de que el equipo irá hacia arriba con la ayuda de su máxima figura
08 oct 2002 . Actualizado a las 07:00 h.¿Qué le pasa a Davis? A la estrella del Breo se le ve ausente, apagada y ofuscada. Completó una pretemporada regularcilla y como colofón a un partido más bien gris ante el Unicaja en el estreno de año tuvo un despiste imperdonable, pidiendo tiempo muerto al árbitro antes de sacar de fondo. El domingo ante el Estudiantes tampoco estuvo acertado. Los responsables del club saben que esta crisis es pasajera. «Es el hombre franquicia», señala el presidente del Leche Río, quien por cierto forma parte de una de las comisiones televisivas de la ACB. Francisco Moure estima que «el equipo irá hacia arriba de su mano». Su valoración de la derrota del domingo -estuvo en el palco de Vistalegre y repetirá en Alicante- es negativa. «Empezamos bien en el primer cuarto y en el segundo ellos tuvieron la suerte de cara. El equipo fue incapaz de recomponer la figura». La recuperación de Davis se antoja determinante. «Es un puntal decisivo. Si no está en buenas condiciones se resiente todo el bloque -admite Moure-. Eso sí, ni el equipo era tan bueno como se vio ante Unicaja durante 39 minutos ni tan desastroso como en Carabanchel». Larga trayectoria En su trayectoria en España, Davis ha ido evolucionando como un rayo, aunque siempre ha mantenido la motivación como la base de su juego. Su irrupción en Huelva (1998), poco antes de concluir la Liga, fue galáctica. En las dos primeras jornadas se destapó con 37 puntos y 26 rebotes. El año posterior, en Gran Canaria, empezó tranquilo tras jugar la Liga filipina en verano. En el Breo arrancó con fuerza el año del ascenso en sustitución de Green pero la campaña pasada también tuvo un inicio defectuoso. Con Bonner lo bordó. La Liga ya lo conoce y se aplican ayudas cada vez que arranca desde el tiro libre. Además, los rivales saben que por su ímpetu se le puede descentrar con astucia.