PUNTO DE MIRA
02 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.EL PARTIDO de ayer fue tan tarde que no hubo tiempo para el comentario. Cuando a uno le ruedan las cosas tan mal como le sucedió al Deportivo, lo aconsejable es pasar página. El Dépor se presentó desconocido de medio campo para atrás, en cuyo terreno los contrarios parecían liebres plantándose una y otra vez ante Molina. Los aficionados que habían acudido con cierto optimismo a Riazor, quedaron sorprendidos por la facilidad de Joaquín, Alfonso y varios más para rebasar a los blanquiazules. Los primeros goles béticos llegaron cumplido el minuto 20. Igual pudieron caer antes que después, como así sucedería. Con el 0-2 surgió un visible desconcierto coruñés y Naybet empezó a subir al ataque. No fueron culpables de la derrota los atacantes. Cuatro goles que marca el contrario, y otros tantos que pudo fácilmente conseguir, denuncian claramente lo sucedido. Conociendo la eficacia del Dépor en esas zonas es por lo que conviene pasar la página sobre el episodio de ayer en Riazor.