«Entre todos debemos llevar al Lugo a donde está el Breogán»

A. Herrán LUGO

DEPORTES

SENDRA ROS

El técnico de Cesuras cree que «la ilusión» y «el trabajo» llevarán al éxito este año

30 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Una entrevista con Julio Díaz da mucho de sí. Es como sentarse delante de un grueso compendio sobre fútbol. No hay muchas personas en el deporte lucense que tengan la autoridad de este catedrático de Cesuras. Mañana arranca un nuevo curso con el cuadro del Ángel Carro, el séptimo en su currículo rojiblanco, con tres etapas diferentes. -¿Qué recuerdo tiene de todos estos años en el Lugo? -Todos tuvieron su grandeza. Siempre se empieza con cierta incertudumbre un nuevo proyecto. Me hubiese gustado terminar el primero. -¿En qué ha cambiado Julio Díaz estos años? -No sé decirlo. Todos evolucionamos. Ojalá que haya cambiado a mejor. -Lo que está claro que su palabra es ahora ley. -Antes era como un trabajador, con más o menos credibilidad. En mi tercera vuelta me impliqué más; quizá por eso se valoró más mi persona, porque veían que me exprimía a tope. -¿Sus reproches al presidente hace un año surtieron el efecto deseado? -En ese momento fue importantísimo. Todos nos entendimos y de ello derivó una mayor solidez y confianza en la estructura del club. Es como cuando surje un problema en el seno familiar; nunca puede ser perjudicial tratarlo abiertamente. -El año pasado se aglutinó un equipo joven y al principio nadie creía en él, ¿por qué ahora hay mayor seguridad en otro bloque igual de inexperto? -No podemos pensar que todo está hecho. Las cosas sin trabajo e ilusión no salen. Yo me veo en este plan, cada vez más joven e inquieto. Me encanta aprender y estar con cincuenta ojos en todo. -¿De verdad? ¿de quién aprende? -A todo el mundo le sacas cosas. Los jugadores te enseñan. A veces es jodido aguantarme, porque debo estresar al jugador para sacarle el máximo rendimiento. Así seguro que luego el rival o el árbitro o lo que sea no le afectan tanto en los partidos. -Nunca le tembló el pulso en esto, que se lo digan a Joksimovic o Carlos Martín. -Conmigo no va no querer mejorar. Lo que me exijo a mí mismo en mi casa lo pido a los demás. Carlos Martín parecía que tenía cuarenta años, era como un viejo técnica y tácticamente. -¿Hasta dónde quiere llegar? -Entre todos debemos llevar al Lugo a donde están el Breogán y Azkar. Debemos ser igual de competitivos. -¿Con el poco dinero que hay es necesario tener tres técnicos? -Por mi situación laboral, sí, para dar horas de trabajo a jugadores que crezcan y a la larga ayuden al club. -¿Qué hay de la cantera? -Mientras no se lance otro proyecto diferente, mejor no menearlo. No hay que pensar en ganar abajo, sino formar. -¿Y que pasa con los técnicos de Lugo? -Sé que va a molestar lo que diga; están en primera línea de conocimiento, pero entre ellos no se hablan. Es curiosísimo. Y mientras, en otros sitios se colegian.