Busto abrió la eliminatoria después de que el Lanzarote se adelantase con un 2-0
29 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Manu Busto se estrenó oficialmente como goleador granate ayer en Lanzarote con un tanto que sirvió para que el Pontevedra enmendase un 2-0 que podría resultar muy peligroso a la hora de resolver la eliminatoria de la Copa del Rey en Pasarón, el próximo miércoles. La primera media hora fue de control total por parte de los granates ante el repliegue defensivo con el que afrontó el partido el equipo insular. Mendilíbar, su entrenador, ya había anunciado en vísperas de este compromiso que lo importante era viajar a Pasarón sin ningún gol en contra y este deseo lo plasmó en el campo con un planteamiento defensivo, esperando a la contra al rival. Pasada la media hora de juego el Pontevedra llegó a tener problemas atrás después de que Luismi realizase un duro lanzamiento sobre el portal del meta canario Marino, que salió lamiendo el poste izquierdo. El Lanzarote tomó las riendas y comenzó a manejar el encuentro, con salidas muy peligrosas al contraataque. Martín Ragg se vio obligado a intervenir en más de una ocasión para desbaratar las acciones ofensivas de los locales. La más clara a un minuto del descanso en el que Santaella se quedó totalmente sólo ante el portero argentino del Pontevedra, pero se entretuvo en exceso y Ragg atrapó el esférico, aunque todavía dispondría de tiempo Íñigo para poner en apuros a Marino. Pero el martirio para el Pontevedra aún estaba por llegar en la segunda parte. En la primera acción Santaella cogió despistada a la defensa gallega y aprovechó un balón largo de Santi Torres para anotar el primer gol. El equipo de Milucho acusó el gol. Su desorden en la reaguardia fue notorio y Encinas lo aprovechó para lograr el segundo tanto. El entrenador movió el banquillo para reforzar el ataque con la entrada de Manu Busto y Diego Castro en lugar de Íñigo y Capi. Su presión fue insistente y Manu Busto logró reducir distancias.