La versión moderada de Tristán

Toni Silva REDACCIÓN

DEPORTES

El cuarto fichaje de Lendoiro traslada al Deportivo la relación de rivalidad entre Diego y Luque, un jugador menos genial que el sevillano pero más completo

23 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

«Cuando llegué a Mallorca me dijeron que Luque era un poco vago, pero desmiento aquello: Luque es un trabajador intachable». Las palabras que avalan al posible nuevo delantero del Dépor son de Sergio Kresic, quien dirigió a Luque la temporada pasada. Pero, aclarada la profesionalidad del ariete, es otra la leyenda que recorre los mentideros coruñeses respecto al catalán: ¿es cierto que Luque y Tristán, compañeros en el Mallorca, se llevan mal? Respuesta: sí pero no. En la actualidad, tras su coincidencia en el Mundial coreano, puede asegurarse que el trato entre ambos es afable, incluso en los últimos días los dos jugadores se han telefoneado para comentar el traspaso de Luque al Deportivo. Pero no siempre fue así. «El año del descenso del filial a Segunda B, en un partido en Leganés, hubo una bronca muy fuerte entre ambos en el vestuario hasta el punto de que tuvieron que intervenir otros compañeros», señala el periodista mallorquín Pep Berger, quien corrobora la tesis de Kresic. «No cabe duda, Alberto es más responsable que Diego en los entrenamientos», añade. El «mal rollo» entre ambos fue azuzado por una decisión kafkiana de la directiva cuando los dos militaban en el filial balear. Se determinó que, cada semana, el que marcase para el Mallorca B se pasaría la semana siguiente entrenando con Héctor Cúper y el primer equipo. La consecuencia no pudo ser más desastrosa para el filial: ya podía estar Luque solo ante la portería rival que si el balón estaba en posesión de Tristán podía esperar sentado. Y viceversa. Vestidos de corto, Luque está más obligado que el sevillano a demostrar su calidad. Y nuevamente Kresic hace apología luquiana . «Es un futbolista que va camino de ser un gran futbolista -asegura el balcánico desde su retiro marbellí-, es un delantero con el que puedes jugar en corto o al contragolpe, y así no hay muchos en la Liga española». Aclarado el sentimiento entre Luque y Tristán, ¿son compatibles en el mismo once deportivista? «Los buenos futbolistas siempre pueden jugar juntos», sentencia Kresic. Fuera del campo, la de Alber Luque es una vida normal de un chico de su edad, aunque pocos a los 24 años dedican parte de sus ingresos a un Porsche después de retirar un Audi TT. Asegura que la play station no es para él. Todavía no ha visto la película que supere a Gladiator, un título que aparece en muchas de sus entrevistas. En lo musical, le gusta todo, pero viaja con los discos de Estopa. Su canción, Moonlight shadow de Mike Oldfield (lo dice después de consultarlo con su novia). La siesta ha pasado en su vida de ser un rato de placer a una labor tan obligada como el comer (la pasta es su plato favorito). Tomó la decisión después de visitar en Sevilla a su amigo José Antonio Maldonado, compañero en el Mallorca B. «Para mí es mi hermano, no un amigo», aclara Maldonado, quien destapa el defecto más gordo del que puede ser nuevo delantero del Deportivo. «Cuando vino a Sevilla hace tres años le hicimos cantar una sevillana y aún hoy nos estamos arrepintiendo».