La Supercopa pulsa el poderío del Dépor ante el Valencia

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo A CORUÑA

DEPORTES

CÉSAR QUIAN

El fútbol regresa de sus vacaciones con un plato fuerte, caliente y siempre sabroso. Deportivo y Valencia luchan desde hoy (21.45, TVE) por la Supercopa, un torneo menor pero con una más que aceptable carga simbólica.

17 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Pocos partidos pueden darse en el panorama nacional con más atractivo que el de esta tarde. Calidad individual, juego de equipo, estrategas de postín, rivalidad histórica, un título para el ganador... Los Dépor-Valencia de hoy en día son la esencia del fútbol, ese tipo de partidos que se disfrutan a caballo entre el dolor y la algarabía; que se pierden y se encuentran entre recuerdos infaustos y momentos maravillosos. El de esta noche en Riazor será el primero de los dos asaltos entre los campeones de Copa y de Liga de la pasada temporada. La final se presenta igualada, pero si hay que ser realistas, es el Dépor el que llega en una mejor condición, invicto en su pretemporada y con menos bajas que los de Benítez. Tristán y sus circunstancias, Toro Acuña y Djorovic son las ausencias blanquiazules, mientras que los de la ciudad del Turia tienen fuera de combate a Albelda, Djukic, Kily, Mista y Navarro, mientras que Baraja ha entrado en la convocatoria a duras penas, al igual que Salva. Un buen número de bajas que impedirán ver el potencial de ambas escuadras, pero que no mermarán la intensidad que coruñeses y valencianos imprimen a su juego cada vez que se enfrentan. En este sentido, la labor de Mejuto González será fundamental. El fútbol de verdad, no el Teresa Herrera de los de ahora, aterriza sobre el tapete verde de Riazor. El Dépor recibe a su enemigo más íntimo dispuesto a vengarse una vez más de aquel maldito día de 1994, hoy ya superado, pero no olvidado.