Después de seis encuentros amistosos frente a rivales de inferior categoría, el Deportivo inicia la serie de compromisos serios que finalizará pocos días antes del comienzo de la Liga. La LVII edición del Teresa Herrera debe ser una buena piedra de toque para una escuadra, la de Javier Irureta, que hasta el momento cuenta todos sus envites por victorias.
07 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Racing Vilalbés, Viveiro, Xove Lago, Marino de Luanco, Salamanca y Pontevedra han sido hasta la fecha, en mayor o menos medida, sus rivales. Conjuntos cuyo potencial está lejano al blanquiazul y ante los que ha ofrecido buenos momentos. Una grata sensación que ha de refrendar esta noche ( 21 horas, TVG ) ante el Nacional. El conjunto charrúa se presenta en el decano de los torneos veraniegos más preparado que los coruñeses, toda vez que en su país ya ha comenzado la competición. En el torneo nacional ha disputado cuatro partidos sin conocer la derrota. Sin estar compuesta por futbolistas de relumbrón, el Nacional cuenta con algunos jugadores de cierto nivel cuya fama ha traspasado la frontera uruguaya. Es el caso de Lembo, Richard Morales o Varela, jugadores más representativos del ex-equipo de Abreu. Puede resultar por ello un buen examinador para un Deportivo que la próxima semana disputará el encuentro de ida de la Supercopa de España contra el Valencia. Tal es la cercanía de las competiciones oficiales que Irureta se verá condicionado a la hora de confeccionar el once titular de hoy. Tres son los factores que influirán en su decisión. En primer lugar, no puede contar con Tristán, ni Djorovic, que continúan lesionados. A ellos hay que unir a Molina, todavía con dolor en su rodilla derecha. Además, después de tres semanas de pruebas, Irureta quiere empezar a trabajar en serio con los hombres que le tendrán ficha esta temporada. Así, prescindirá de los descartes para el Teresa Herrera. Y, por último, la disputa de dos partidos en menos de cuarenta y ocho horas, le hace temer que pueda producirse alguna sobrecarga. Por ello, tiene en mente un equipo diferente para cada uno de los dos compromisos. Distintos onces, pero con un mismo objetivo: sumar el décimo Teresa Herrera en la historia del club, el tercero de forma consecutiva.