El Sporting de Lisboa golea a un Pontevedra experimental

Martiño Suárez PONTEVEDRA

DEPORTES

RAMÓN LEIRO

El campeón portugués ganó a un conjunto granate que empleó a 24 futbolistas

02 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Si alguna vez hubo un partido experimental, ese fue el que se vio ayer en Pasarón entre el Pontevedra y el Sporting de Lisboa. Los locales llegaron a emplear a dos docenas de futbolistas, muchos de ellos a prueba, juveniles e incluso cadetes. Tan lejos fue la experimentación que ni los propios empleados del estadio tenían muy claro quién era quién en las filas granates. El resultado fue lo de menos. El Sporting, último campeón de la liga portuguesa, impuso su calidad individual, y desbordó con la velocidad de sus puntas a los defensas granates, adormilados y un tanto indolentes durante la primera parte. Tampoco es que el conjunto luso hiciera nada del otro mundo para agradar a la numerosa parroquia que reunió en Pontevedra, pero llegó tres o cuatro veces y casi siempre acertó. Cuando no lo hizo fue porque se encontró con un Moncho espléndido. Esta puede ser la temporada en la que el ahora teórico segundo meta explote como futbolista. Sus paradas, la clase de Romo, las ganas de los jugadores a prueba o más cuestionados -Avona y Hernán Vázquez en el primer grupo, Melo en el segundo- y alguna internada interesante de Xaco e Íñigo fueron lo que dio de sí un trofeo Cidade de Pontevedra tedioso. Lo peor, la inexperienca de algunos de los granates, a los que hay que juzgar, sin embargo, teniendo en cuenta que se habían entrenado seis veces.