La 131 edición del Open Británico, que comienza hoy ( Canal Plus, 12 de la noche) en el campo escocés de Muirfield, se presenta como una conspiración contra el número 1 del mundo, el americano Eldrick Tiger Woods, que viene dispuesto a sumar una muesca más a las dos que ya ha conquistado este año: Masters de Augusta y Open de Estados Unidos. Woods, que no compite desde que ganó el Open USA, se ha estado preparando duramente para ganar este torneo, el que le abriría la puerta a conquistar el Grand Slam en una misma temporada: Masters, Open USA, Open Británico y PGA Americano. Un hito que nadie hasta ahora en la historia moderna del golf ha logrado. No lo va a tener fácil el americano. Enfrente tendrá a los mejores jugadores del mundo y, además, también está en su contra el campo, con los típicos links (campos cercanos al mar) escoceses que prometen un test interesante. Tras dos días de lluvia, para el comienzo del torneo se prevé que sople viento del norte, todo lo contrario a lo que se da normalmente en esa zona. Un viento que pillará de sorpresa a todos los jugadores, sobre todo a los que juegan allí por primera vez. Favorito en las apuestas «Me gusta mucho jugar en estos campos porque tienes que ser muy imaginativo y casi inventar el golf en cada golpe. No tenemos campos así en Estados Unidos, es un golf totalmente diferente. Y también por el clima, al que no estamos acostumbrados», dijo Tiger. Pese a que las apuestas le dan como claro favorito (16/8), los entendidos aficionados escoceses no las tienen todas consigo. Saben que si sopla el viento como acostumbra, serán muchos los aspirantes. Y es que, en contra de lo que está ocurriendo en otros Grand Slam, Muirfield no destaca por ser un campo demasiado largo. Pocas salidas de drivers se van a ver, aún con el viento soplando fuerte. Eso va en contra de la pegada de Woods. Oportunidad para Sergio Pero lo que todo el mundo espera ver es un final Woods-García. Sergio ha subido muchos enteros tras sus actuaciones en los últimos grandes, sobre todo en el último, Open USA, donde estuvo cerca de vencer a Tiger. Sergio ya sabe lo que es ganar en Muirfield. Venció el Open Británico Amateur de 1998. «Tengo muy buenos recuerdos de Muirfield. Es un campo que me gusta especialmente. En cuanto a mi juego, me siento bien, con confianza, y con posibilidades. En los últimos grandes he estado entre los primeros puestos de cabeza y con oportunidades de ganar. Eso es lo único que me pido: jugar bien y darme oportunidades», comentó el castellonense. Sobre Woods, García no tiene dudas de que «es el número uno del mundo, pero no me intimida». El duelo está servido. Olazábal y Jiménez José María Olazábal se encuentra entre los favoritos para ganar el único torneo que falta en su palmarés. «Para mí el Open Británico es el mejor de los grandes, el que más ilusión me haría ganar y el que más deseo ahora. No hay que ser gran pegador, por eso Muirfield nos iguala a todos los jugadores y somos más lo que tenemos oportunidades de ganar», comentó Olazábal. Para Miguel Ángel Jiménez será su undécimo Británico, de los cuales su mejor actuación fue en la pasada edición en la que quedó en tercera posición. Sin embargo, ésta no está siendo una buena temporada para el malagueño. El cuarto español en discordia es el joven amateur Alejandro Larrazábal, ganador este año del Open Británico Amateur: «Estoy emocionado por estar entre las grandes figuras del golf, a ver si los nervios no me traicionen». Larrazábal espera no pagar la novatada, en un campo donde el viento es capaz de deparar las mayores de las sorpresas.