La guerra de las televisiones

F. PASTOR A CORUÑA

DEPORTES

La venta de los derechos de televisión, cuyo actual contrato finaliza en junio del próximo año, amenaza con convertir la asamblea de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) de hoy en una auténtica batalla. El cisma entre el Barcelona y el Real Madrid, por un lado, y el resto, por otro, parece un hecho. ¿El fondo? Pese a que la mayoría de los clubes de Primera y Segunda quieren imponer una negociación colectiva, los dos poderosos ya vendieron sus derechos hasta la temporada 2009 y no parecen dispuestos a renunciar a parte de un pastel de siete mil millones de pesetas al año y que, además, todo indica que ya se han gastado. Con los grandes velando propio interés, al fútbol español le quedan escasas esperanzas de mejorar los sustanciosos contratos todavía vigentes. Por el momento, Audiovisual Sport está dispuesto a ofrecer la mitad de los 38.000 millones de pesetas que paga anualmente, mientras que la LFP sólo se conformaría con una cifra cercana a los 50.000 millones. Por si vienen mal dadas y la negociación se retrasa, la Liga contrató un seguro que le garantiza los ingresos para la campaña 2003-04. De ahí, que impulsados por Gonzalo Antón y Juan José Hidalgo _presidentes de Alavés y Salamanca, respectivamente_ los clubes quieren incluir en los estatutos de la Liga de Fútbol Profesional el que para televisar un partido sea necesaria la autorización de los dos equipos en liza, y no sólo del conjunto local, como ocurre actualmente. Una medida que forzaría necesariamente el acuerdo colectivo. Para incluir dicha propuesta, es necesario el respaldo de un tercio de los votos -de un total de 42- y la mitad para aprobarla. Al parecer, en estos momentos, al menos treinta equipos están de acuerdo en la modificación de los estatutos. Florentino Pérez ha amenazado con impugnar la asamblea si se aprueba la modificación e incluso advirtió a sus colegas de que estaba dispuesto a acudir a los tribunales ordinarios de Justicia. Además de la posible modificación estatutaria, en el orden del día de la asamblea también aparece el proyecto de presupuesto para la próxima temporada -58 millones de euros- y la liquidación de la anterior. Según acordó el Consejo Ejecutivo, también se tratará el establecimiento de una nueva estructura orgánica en la Liga, que pretende conseguir una mayor participación de los clubes en la dirección de la misma.