El lío de la Segunda B

M. S. F. PONTEVEDRA

DEPORTES

05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Nada se sabrá de cómo quedan los grupos de Segunda División B hasta la próxima semana. Los intereses de los equipos gallegos y los de los vascos siguen chocando, aun cuando los primeros han aceptado, siquiera de forma tácita, el mal menor de jugar con canarios y madrileños: Galicia y Euskadi necesitan de los equipos castellano-leoneses para completar sus divisiones. La propuesta gallega incluye en un grupo a Pontevedra, Lugo, Ourense y Celta B (Galicia); Marino, Ribadesella, Langreo y Avilés (Asturias); Alcorcón, Alcalá, Real Madrid B y Atlético de Madrid B (Madrid); Pájara, Corralejo, Universidad y Lanzarote (Canarias); y Cultural, Ponferradina, Ávila y Zamora (Castilla-León). El conflicto llega porque la propuesta de los equipos vascos incluye a tres castellano-leoneses (Cultural, Zamora y Ponferradina, en su grupo. Los acompañarían Alavés B, Amurrio, Aurrera Vitoria, Barakaldo, Athletic de Bilbao B, Gernika y Real Unión (Euskadi); Gimnástica de Torrelavega, Noja y Rácing B (Cantabria); Azkoyen, Peña Sport y Osasuna B (Navarra); Calahorra y Logroñés (La Rioja); y Binéfar y Zaragoza B (Aragón). Lo que quieren los equipos vascos, que, como los gallegos, se reunieron la pasada semana para adoptar una postura común, es volver a jugar con los guipuzcoanos, que se quedaron fuera del grupo primero la pasada campaña. En realidad, el único equipo de esta provincia que milita este año en Segunda B es el Real Unión de Irún, tras el descenso de Real Sociedad B, Eibar B y Beasain. Además, quieren volver a disfrutar de un grupo más cercano, puesto que, de prosperar su propuesta, todos los equipos con los que se medirían son de su entorno. La solución, el próximo lunes en la reunión de la comisión de Segunda B.