Acuña está en el bote

Alfonso Andrade Lago
ALFONSO ANDRADE A CORUÑA

DEPORTES

Principio de acuerdo con Acuña. Así definió Lendoiro la situación del fichaje en este momento. Los representantes del Toro abandonaron ayer A Coruña y buscarán ahora el «sí» del paraguayo. «Mañana -por hoy- podría ponerse en claro ese acuerdo, pero también es verdad que estas cosas pueden cambiar mucho en poco tiempo», previno el presidente del Deportivo.

05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Por su parte, Claudio Luna, uno de los agentes del jugador manifestó que cree que la operación se va a hacer y que, además, se llevará a efecto antes del fin de semana. Lendoiro, Luna y Mancusso se reunieron la noche del miércoles en un restaurante del centro. Ayer por la tarde concretaron ese principio de acuerdo que se basa, según el presidente, «en un contrato de larga duración, porque creemos -dice- que el jugador puede dar todavía mucho de sí en España». A cambio de una vinculación más larga, el contrato de Acuña podría quedarse en menos de un millón de euros netos por temporada (166 millones de pesetas). Eso sí, se negociarán seguramente incentivos por partidos disputados o por objetivos conseguidos, tal y como se hizo con Tristán por los goles marcados. Los agentes de Acuña partieron hacia Zaragoza, donde, según Lendoiro, tienen asuntos que resolver con el club maño, seguramente el finiquito del jugador. «Acuña sólo viajará hasta Galicia -avanzó Claudio Luna- cuando se resuelva todo esto, que debería ser antes del fin de semana». La que no está tan clara es la venta de Émerson al Atlético de Madrid. Futre y Veira, representante del jugador, negociaban ayer para resolver esos «pequeños flecos» que nadie se cree a estas alturas, porque, si fuese así, estarían liquidados. El caso es que Jesús Gil no ha sabido seducir todavía al brasileño, que se encuentra a gusto en A Coruña y que se lo pensará dos veces antes de marcharse a otro equipo. Además, la familia de Émerson presiona para que continúe en el Deportivo. La cuestión podría relacionarse igualmente con la nueva política de contratación de Jesús Gil, basada en los incentivos. Pero el presidente colchonero parece dispuesto a tentar más a Émerson para que abandone el conjunto blanquiazul. Si no fuese así, el Dépor tendría un nuevo problema, el de comprar a Acuña sin vender al brasileño.