El Mundial de Corea y Japón pasará a los anales como la verbena de los serie B . Alemania, que aterrizó en Asia lloriqueando, en plena reconversión y con bajas preocupantes, va a disputar su séptima final ¿Y a quién han tenido que eliminar los teutones para llegar al duelo decisivo del estadio Yokohama? Pues anoten: Paraguay, Estados Unidos y Corea, tres marías a las que han batido con tres cicateros 1-0.
25 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Pero la aburrida selección germana tiene una virtud que la excusa y la engrandece: la eficacia. Contra Alemania no existe la chiripa del débil. Sin desgaste aparente, la policía de Rudi Voeller desarticuló a la pegajosa guerrilla de Hiddink. Cierto también, claro, que Corea no contó ayer con uno de sus jugadores más en forma: el árbitro. La Fifa, que no podía cargarse el circo exponiéndose a una final Corea-Turquía, le dio el partido a un recto suizo (¡de habla alemana!). Los coreanos bajaron al mundo real: resultó curioso ver como el enorme Bode hacía volar a un enjuto asiático sin recibir sanción alguna, o como Corea descubría en carne propia la pesadilla del linier que ve de más. El árbitro salvó su imagen de ecuanimidad mostrando una amarilla (justa) a Ballack. El mejor talento de Alemania no podrá disputar la final. Ballack y Kahn, otra vez, le arreglaron el día a su equipo. El gigante albino sacó su enorme manopla en el minuto 7 y frenó un gol. Fue la única ocasión que fabricó en el primer tiempo la bulliciosa Corea, que se mostró más gingseng que ante España. Voeller, sabedor de que el equipo de Hiddink carece de punch arriba (y más aún sin Seol y Ahn, suplentes) optó esta vez por un dibujo un poco más osado (o más bien algo menos conservador), un 4-4-2. La xiada roja duró 20 minutos. Luego, cayó la tromba alemana: bombardeo de globos sobre la meta de Lee y barullos de angina de pecho en la sofocada área coreana. En la segunda parte, Voeller cambió de treta. Le concedió al rival una tregua-trampa y agazapó a su equipo a la contra. Buena idea. Kim (el del antifaz de súper-héroe Marvel) ejecutó un centro modelo parrochada . Neuville (un pulmón) se fugó con el regalo a la banda, centró y el príncipe Ballack, en doble remate, acabó con la coña de Corea. Bienvenidos al mundo real.