Sergio Scariolo ha inicio su particular revolución en el banquillo blanco. El entrenador y director general del Real Madrid ha empezado la limpieza sin contemplaciones. Si hace unos días el base yugoslavo Djorjdevic, harto del técnico, se marchó antes de que le indicasen la puerta de salida, el pasado viernes le tocó el turno, nada menos, que al capitán del equipo, Alberto Herreros. Más de un lustro de dedicación al club tirados a la basura. El jugador, santo y seña de la selección nacional durante varios años ha sido expulsado del club por la puerta trasera. Al parecer Scariolo le comunicó su decisión en la misma sala de pesas, donde el equipo merengue se entrena desde que fue eliminado de los cuartos de final de la Liga ante el Adecco Estudiantes. Precisamente, el club donde se formó Herreros, que se acogió al artículo 1006 para abandonarlo en beneficio del Real Madrid, El jugador, que se suma a los descartes de Djorjdevic y a las de Lucio Angulo e Iker Iturbe por parte del técnico, aunque los dos últimos continuarán en el club por decisión de la directiva, abandona el equipo un año antes de la finalización del contrato, que había sido ampliado el año pasado hasta el 2003. Las pretensiones de Scariolo era echar al 75% de la plantilla, pero el club le ha parado los pies porque económicamente parecía inviable. De momento, Valdano se reunirá con Herreros para negociar el finiquito, que ronda el medio millón de euros. La incógnita ahora se cierne sobre el futuro del alero.