Brasil e Inglaterra (mañana a las 8.30 horas) por un puesto en la final. No va más. Otro campeón del Mundo que se queda por el camino. Parece poco peaje a cambio de disfrutar de uno de los mejores partidos que se pueden dar en la actualidad.
19 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.En términos de Mundial, el mejor ataque (los canarinhos, trece goles) contra la mejor defensa (los de Eriksson sólo encajaron un gol). El Brasil menos brasileiro , frente a la Inglaterra menos británica. Los sudamericanos ya conocen el arte del pelotazo (por desgracia) y los isleños ya saben jugar a ras de césped (por fortuna). Los brasileños quieren defender el honor del fútbol sudamericano, aunque para ello deban tumbar a media Europa y parte del resto del planeta. Brasil siempre fue campeón cuando se midió a Inglaterra (Suecia ¿58, Chile ¿62 y México ¿70). Los de Scolari temen a Owen, Beckham y el descanso extra de los europeos. Éstos, a las estrellas verdeamarelas , que mañana serán azules. Roberto Carlos, empero, no cree que sean decisivas: «Las individualidades ya no ganan partidos». Rivaldo, por su parte lo tiene muy claro: «Será un partido para jugar con el corazón en las botas». Eriksson confía más en la solidaridad entre los suyos. La victoria ante Argentina (cuyo ataque era también temible) supuso un espaldarazo casi definitivo para el combinado británico. Rio Ferdinand aporta dos claves: marcajes firmes y garra en los balones divididos. Butt va más allá: «Brasil toca y toca. Duerme el partido buscando espacios para un ataque rápido. Creo que querrán tener la posesión del balón para atraernos a su campo e intentar pases en profundidad». Mientras Scolari esconde sus cartas, Eriksson juega con los naipes descubiertos. En los tetracampeones, Lucio no se entrenó debido a un golpe en la rodilla, pero jugará seguro. Kleberson y Ricardinho hacen tambalear a Juninho y Ronaldinho. En cuanto a los ingleses, Owen y Scholes (tocados) también estarán en el césped, junto a Seaman, Mills, Ferdinand, Campbell, Cole, Beckham, Butt, Sinclair y Heskey.