La ministra japonesa de Justicia, Mayumi Moriyama, aprobó ayer la entrada a Japón de Diego Maradona y se espera que el ex-futbolista llegue el lunes. El gobierno japonés había negado el visado a Maradona por sus antecedentes de consumo de drogas pese a que las autoridades surcoreanas, donde se celebra la otra mitad de la Copa del Mundo 2002, abrieron las puertas al ex jugador. Maradona había explicado a la prensa de su país sus interminables gestiones para recibir finalmente una carta en la que se le informaba del rechazo de su petición de visa a Japón. A pesar de la autorización para entrar en Corea, el jugador no se había desplazado a esta país para presenciar encuentros del Mundial. En este país se autorizó su entrada ya que «una superestrella no constituye peligro alguno para el país», según palabras de un portavoz del Ministerio de Justicia. La decisión enojó a Diego Armando Maradona, quien afirmó que él no había matado a nadie y que era respetuoso con las leyes japonesas. «No voy a tirar la bomba atómica en Japón como hicieron los Estados Unidos», señaló el polémico ex-futbolista.