El Celta sufre el mayor vacío técnico de la «era Gómez»

JUAN VILLAR VIGO

DEPORTES

FÚTBOL Durante el ciclo de Horacio Gómez como presidente del Celta, el club nunca había estado tanto tiempo como el que lleva ahora sin entrenador. Hace nueve días que Víctor Fernández anunció oficialmente su marcha, aunque el presidente la conocía ya desde antes de concluyese la Liga, y el máximo dirigente celeste sigue teniendo dudas sobre a quien contratar.

22 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Gómez solamente ha cambiado de entrenador en tres ocasiones en su mandato que se prolonga desde hace siete años. La primera vez fue la destitución de Carlos Aimar en las primeras jornadas de la temporada 1995-96. El relevo fue inmediato con la llegada de Fernando Castro Santos. El técnico de Lourido estuvo un año y medio en el club, y fue cesado el 25 de junio de 1997. Nueve días más tarde, Gómez Araújo llegaba a un acuerdo con Javier Irureta. La incertidumbre ya empezaba a apoderarse del entorno céltico, aunque la decisión fue acertada. Más rápido fue el relevo de Irureta, que decidió dejar el Celta el sábado 23 de mayo de 1998. El lunes, Víctor Fernández firmaba como nuevo técnico celeste en una operación relámpago por parte del presidente. La etapa exitosa del maño hace más difícil la decisión de Horacio Góemz, que prefiere pensárselo para no equivocarse, y entretanto existe un vacío técnico con muchas decisiones de planificación en punto muerto a la espera de conocer el nombre del nuevo inquilino del banquillo de Balaídos.