Duque encara la liguilla con cautela y moderado optimismo
20 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Adiós a la fase regular. Hola a la liguilla de seis partidos. El domingo arranca la promoción de ascenso a Segunda y el Compos empezará en un campo que le suena y que le trae buenos recuerdos, el Romano, otrora Romano José Fouto. Además de con la Unión Deportiva Mérida, heredera del extinto Club Polideportivo Mérida, el conjunto santiagués tendrá que medir fuerzas con dos filiales que acreditan pedigrí, juventud y buen fútbol en su tajeta de presentación, el del Barcelona y el del Valencia. Visto el sorteo, todos los grupos presentan una notable igualdad, nadie saca pecho y tampoco se pone nadie el traje victimista. En ese contexto evalúa y dibuja el Compos el futuro que se le avecina en seis partidos. El entrenador, invariable en su línea de conducta, prefiere mostrarse «cauto». Pero concede: «No estoy descontento». Sabe lo que supone una liga de seis partidos sin apenas margen para el error, porque ya las ha disputado con el Ávila y el Leganés. Le gusta la tensión de esa dinámica. Y confía en que acompañe la pizca de fortuna necesaria para firmar un expediente victorioso. Lo de empezar fuera ni le preocupa ni le despreocupa porque «es un arma de doble filo». Si el equipo puntúa en Mérida, y sobre todo si gana, recibirá al Valencia B con el mejor ánimo. Y la afición, también. De lo contrario, el Compos afrontaría el encuentro de San Lázaro entre el aliento de las urgencias. Argumentos positivos Duque, siempre receloso de los filiales, también concede que son colectivos más ocupados en buscar la portería rival que en parapetar la propia, circunstancia que agradece el Compos, que se maneja mejor cuando el oponente no acumula efectivos por detrás del balón. Otro dato que le satisface es que tanto el Romano como Paterna o el Mini Estadi albergan campos de juego grandes y bien cuidados. Caneda también hizo una lectura optimista trufada con ciertas dosis de cautela. Para el presidente, la mejor baza del Compostela reside en la «veteranía». El capitán del equipo, Pablo Pinillos, optó por la prudencia: «Va a ser complicado para todos. Es un grupo muy fuerte. Los dos filiales tienen grandes plantillas y el Mérida, que viene de resurgir, también será un conjunto muy difícil».