FÚTBOL / CELTA El Celta comenzó en el mes de septiembre una temporada en la que tenía depositadas grandes ilusiones. El comentario generalizado era que poseía la mejor plantilla de su historia con dos jugadores de calidad por puesto. Era un equipo pensado para afrontar con plenas garantías las tres competiciones. Pero llegó muy pronto (en la segunda ronda) la eliminación de la Copa de la Uefa), y tras solamente dos partidos, el Celta se quedó también fuera de la Copa del Rey.
13 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Fueron dos decepciones inesperadas. La escuadra viguesa se centró exclusivamente en la competición de Liga, y tras un bache que coincidió con los dos fracasos en las otras competiciones, consiguió recuperar el buen tono y se alzó con el liderato en el mes de febrero, lo que hacía soñar con que el equipo vigués podía conseguir algo grande este año. La plantilla misma especuló con la posibilidad de ganar la Liga cuando faltaban apenas dos meses para finalizar la competición. Sin embargo, el Celta falló en citas claves y al final no se consiguió ni siquiera entrar en la Liga de Campeones, que parece difícil que se pueda poner tan al alcance de los celestes como ha estado este año. El club mantuvo la base de la plantilla que el año anterior había llegado a la final de la Copa del Rey. Tan sólo habían abandonado el club tres jugadores: Tomás y Pablo Couñago que apenas jugaban, y Jayo. El centrocampista peruano fue sustituido por Luccin, que se unió a otros tres refuerzos que supuestamente debían incrementar la calidad de la plantilla: Maurice, Sylvinho y Boban. El único que ha tenido continuidad ha sido el francés. Boban abandonó el club por decisión propia en el mes de octubre, lo que supuso un gran contratiempo. Sylvinho tardó en entrar en los planes del entrenador, aunque lo hizo bien cuando jugó regularmente. Maurice apenas se estrenó. Habría que destacar también la recuperación de Sergio y la mejoría en la aportación de Vagner, Edú o Jesuli. A priori, todos estos datos observados en frío debían haber supuesto una mejoría del Celta. Sin embargo, los errores puntuales lo han impedido. Pero la vista debe estar siempre dirigida hacia el frente y es momento de pasar página y pensar en un futuro con un nuevo proyecto.