EL PERISCOPIO
30 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los futbolistas de élite siguen siendo millonarios, a pesar del euro. Cotizan al alza por sus goles y por su capacidad para generar recursos a través de la mercadotecnia. Cuando Camacho firmó por el Real Madrid pidió un millón de pesetas (6.010,12 euros) y añadió que no pasaba por menos porque quería comprarle un piso a sus padres. Saporta le indicó que en el Madrid nadie llegaba al millón. Pero que le firmaba por 999.999 y él mismo se encargaba de poner la peseta que faltaba. Nada que ver con la actualidad. Ahora los presupuestos tienen muchos más ceros a la derecha y dependen tanto de los ingresos atípicos que se mueven en el filo de la navaja, a expensas de cualquier vaivén. El mercado ya se enfrió el pasado verano y amenaza con seguir bajando la temperatura, al tiempo que las empresas audiovisuales pliegan velas. Pero la élite siempre estará en primera línea. Probablemente bajarán los traspasos y repuntará la cantera. Aunque los salarios de los primeros espadas seguirán rayando con lo prohibitivo, en fútbol y en otros deportes.