Ocho jugadores del Pontevedra cruzarán la línea de meta de la Liga entre algodones. Las rotaciones que se pondrán en marcha en las tres últimas jornadas sacarán del equipo titular a Tonino, Sergio, Jorge Ordóñez, Aláez, Santi Domínguez, Manu, Curiel y Luismi, o lo que es lo mismo, los jugadores más castigados para los que hay asignado un trabajo específico para que recarguen las pilas para la fase de ascenso a Segunda División.
23 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La inclusión en este grupo de futbolistas como Manu, Curiel, Santi Domínguez y Luismi que no han intervenido tantos minutos como para necesitar una terapia reparadora, será para evitar el contacto físico con contrarios y eludir así posibles golpes. De estos cuatro, los que más han estado sobre el campo fueron los goleadores Curiel (1.846 minutos) y Santi Domínguez (1.708), mientras que Luismi (1.375) y Manu (1.233) llevan menos de la mitad de Sergio o Tonino, que encabezan la tabla del desgaste con 2.862 y 2.857 minutos. En cualquier caso, Raúl González y su ayudante Sergio Martín tienen preparado un trabajo pormenorizado y personalizado para los ocho seleccionados, que durará alrededor de quince días. La regeneración consistirá en ejercicios físicos sin balón y descanso el fin de semana. Lo importante ahora es encajar ese trabajo en el zafarrancho de limpieza de tarjetas que tiene previsto iniciar el Pontevedra el domingo contra el Caudal en el Hermanos Antuña de Mieres. Entre los elegidos para esa fase especial de recuperación están Tonino, Sergio y Andrés Curiel con tres amonestaciones, con lo que necesitarán al menos dos encuentros para forzar la quinta antes del play-off. Quien lo tiene más fácil es el central Jorge Ordóñez. Con cuatro amonestaciones a sus espaldas no tendrá muy complicado el poder completar el ciclo ante el Caudal, aunque nadie oculta los riesgos que se corren los jugadores cuando buscan forzar una tarjeta. En caso de que el devenir del encuentro obligue al futbolista a arriesgar en una jugada posterior y viese la segunda amarilla supondría su expulsión y un partido de sanción, sin que ninguna de ellas sea acumulativa. La limpieza de la plantilla del Pontevedra urge en cierta medida. Sólo dispone de tres encuentros, contra el Caudal, Gernika y Sporting de Gijón B, para llegar a la quinta y así poder cumplir la sanción en la última jornada contra la Ponferradina en el nuevo campo del Toralín. En la actualidad permanecen en capilla, con cuatro amonestaciones, Jesús Sierra, Jorge Ordóñez, Óscar Río, Pedro Muñiz y Alberto, después de que el capitán del equipo granate Pablo Vázquez viese la quinta el domingo pasado frente al Aurrera en Pasarón, lo que le impedirá jugar en Mieres. Quedan en la recámara, con tres, Sergio, Toni, Tonino, Capi y Curiel