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La Voz

DEPORTES

LA VOZ

21 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Juan Carlos Valerón se ha descubierto de un tiempo a esta parte como una de las referencias de ataque para nuestro fútbol. Tanto en el Deportivo como en la selección, el canario ha enseñado una capacidad de mando, creación y llegada que le convierten en el pilar de un equipo que quiere mirar más a la portería contraria que a la propia. Su esfuerzo le ha costado, porque, en su día, de ser el tapado en el Mallorca de Cúper pasó a un Atlético hipotecado, y que le devaluó por su clase cuando en el Calderón urgían resultados. Bajó el Atleti y lo vendió a precio de saldo al Deportivo. En un paquete, junto a Capdevila y Molina, llegó a un club en el que Mauro y Djalminha eran indiscutibles. Uno en el primer pase y otro en el último, el de gol. Con tiempo, sin presión ni ruido, ha logrado sentar a Djalma y hasta hacerlo prescindible. Como la noche y el día en carácter. Uno grita y al otro apenas si mana un hilo de voz. El brasileño se pelea con el mundo y el canario simplemente lo agrada con su fútbol. Valerón es como un brasileño al que no le gusta la samba. Genial hasta en sus rarezas. Brillante, ganador y rentable. Maneja, conduce, se anticipa e inventa el toque que desmarca al amigo y despista a la zaga. Antes le achacaban que no defendía. Ahora no le hace falta. No es un futbolista de presión al rival. Cuando juega con el Dépor agarra el timón, aprovecha la velocidad por bandas de Víctor o Fran, o espera el instante idóneo para dar la asistencia para Tristán o Makaay. En la selección son Raúl, Morientes y Joaquín. No es futbolista de raza, que diría Camacho. Pero el seleccionador debe decidir si quiere pelear, o prefiere jugar al fútbol y buscar la meta contraria. Su taconazo de gol en el España-Irlanda del Norte es un ejemplo de cómo ser eficaz sin desechar la magia. Raúl debe tirar del carro, pero Valerón es el piloto necesario para un viaje de sueños. Como dice la nueva canción isleña, «es un atardecer de fuego rojo, un lento placer para mis ojos».