El Compos salvó el aprobado

Manuel García Reigosa
M. G. REIGOSA SANTIAGO

DEPORTES

FÚTBOL / COMPOSTELA

21 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Compostela salvó el aprobado con un gol de David Cabarcos a falta de nueve minutos para que se cumpliesen los noventa. Conserva su ventaja respecto al Marino de Luanco y al Athletic B, que también ganaron. Pero el juego de los blanquiazules distó mucho de ser brillante. Desde una perspectiva tan fría como las matemáticas, la victoria del Compostela fue corta. Creó más oportunidades y no debió tardar tanto tiempo en resolver el encuentro. Pero lo cierto es que el conjunto blanquiazul volvió a encontrarse con serios problemas a la hora de inventar espacios y de elaborar. La primera parte fue soporífera. Los dos equipos estuvieron muy pendientes de no dar facilidades al ataque rival. Y ninguno evidenció frescura ni ideas para buscar la portería. El Oviedo B, con pie y medio en Tercera División, compareció en San Lázaro asolado por las ausencias, sobre todo en ambos costados. No en vano, el entrenador, Novo, tuvo que improvisar una línea de cobertura integrada por cuatro centrales, si bien Lillo y Miranda se adaptaron con oficio a los carriles. El filial asturiano defendió con orden y sin pasar demasiados apuros. Incomodó todo lo que pudo la circulación de balón blanquiazul, abusando incluso de las interrupciones gracias al consentimiento arbitral. Con el balón en los pies, el Oviedo B tocó bastante pero abusó del juego horizontal. Óliver sólo pasó apuros en un par de lanzamientos lejanos y en un par de pases al hueco sin excesiva precisión. En el Compos, Rodri asumió la batuta. Se ofreció en todo momento y trató de mover el balón con rapidez. Faltaban los desmarques y rara vez encontraba opciones de pase. No se prodigó en los desplazamientos largos y de nuevo mostró sus mejores cualidades cuando se movió cerca del área rival. Aguado, con intermitencias, tuvo varias apariciones por la banda derecha. Corredoira se movió con más ganas que acierto y Pinillos estuvo fallón en el pase. En la primera parte, Adriano, Chema y Pignol optaron en incontables ocasiones por el envío largo. La mayoría de las veces, a tierra de nadie. El Compos no acababa de apostar por un modelo convincente. Ni jugaba de memoria ni acreditaba clarividencia para desarbolar al rival. Un gran pase interior de Maikel que malogró Juanito, un centro chut de Aguado y tres lanzamientos lejanos del propio Maikel, Corredoira y Rodri completaron el pobre bagaje ofensivo de los locales hasta el descanso. (Pasa a la página siguiente)