FÚTBOL
10 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El maná de la televisión amenaza el futuro del fútbol europeo. De la posibilidad se ha pasado a la realidad; la quiebra del gigante de la comunicación alemán Kirch, propietario de los derechos de la Bundesliga y de los dos próximos campeonatos del mundo, ya no es un simple rumor y sus efectos se pueden dejar notar en el resto de las grandes ligas, incluida la española. Hace un par de semanas le tocó a la cadena británica de pago ITV Digital y la siguiente puede afectar al Calcio, ya que las dos plataformas de pago italianas -Stream y Telepiu- negocian una fusión para hacer frente a sus pérdidas. ¿Y en España? Con la mayoría sometidos a la implacable acción inspectora de Hacienda, los clubes deben afrontar ahora la complicada negociación de los derechos televisivos -vencen en junio del 2003-, una partida que supone, según la fuente que interprete los datos, del treinta al cincuenta por ciento de sus ingresos. Desde Audiovisual Sport, propietaria de dichos derechos, se ha dejado caer que las televisiones no pueden soportar desembolsos similares a los actuales. En la temporada que está a punto de finalizar, los clubes ingresarán unos 240 millones de euros (39.932 millones de pesetas) y, al parecer, de cara a la próxima negociación la petición anual será de unos 270 millones (44.924 millones de pesetas). La respuesta ha sido contundente: como máximo, 126 millones de euros (20.964 millones de pesetas). Audiovisual se escuda en la escasa rentabilidad procedente del pago por visión y en unas pérdidas que superan los 300 millones de euros (49.915 millones de pesetas). Por ahora, sólo el Real Madrid y el Barcelona se han asegurado un contrato que les reportará unos 7.000 millones de pesetas (42.070.847 euros) anuales hasta el 2008. El resto se debaten entre una negociación conjunta -posición mayoritaria- o incluso, partido a partido. La Liga de Fútbol Profesional ha ido más allá al desconfiar de las cifras de Audiovisual Sport y asegurar que «las pérdidas de las plataformas no proceden del fútbol» y estima que los déficits no dejan de ser una cortina de humo para posicionarse en la inminente negociación. Táctica negociadora o amenaza real, si las televisiones se aprietan el cinturón, la Liga de las estrellas necesitaría al menos un par de tirantes.