LIGA DE CAMPEONES El Barcelona se clasificó para los cuartos de final de la Liga de Campeones. En un partido poco brillante pero muy práctico el equipo azulgrana ganó por 1-0, lo que le vale para pasar además como primero de grupo, con las ventajas que ofrece este puesto.
19 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.No necesitó el conjunto de Rexach un esfuerzo sobrehumano para salir vivo del infierno de Estambul ante la debilidad y escasas ideas de un voluntarioso Galatasaray. El Barcelona salva de momento la temporada. Ganó en el momento oportuno, donde se vio obligado a hacerlo, fiándose sólo de sus propias fuerzas y posibilidades y en un campo en el que no ganaba un equipo español desde el triunfo del Atlético de Madrid en 1974. Pese a que durante gran parte del choque se vio dominado por el equipo turco, el Barça jugó con orden, bien plantado, basado en una segura defensa y aprovechando una de las escasas ocasiones que creó. El gol de Luis Enrique, que se volvió a lesionar, mantiene el prestigio azulgrana en Europa y da aire a las arcas del club. Rexach planteó el partido con un sistema muy conservador, muy apropiado para buscar el empate y aunque luego tuvo el premio del triunfo. Colocó a tres defensas centrales, con Abelardo en el puesto de Frank de Boer, que se cayó a última hora por una gastroenteritis. Después de más de un año sin ser titular, el asturiano dio solidez a la defensa. A su izquierda, Puyol, seguro y expeditivo como siempre, y a la derecha, Christanval, lento como de costumbre. Gabri y Coco eran los laterales, pero con escasa vocación ofensiva. Con este planteamiento el equipo azulgrana cedió terreno, pero creó peligro a la contra.