FÚTBOL / PONTEVEDRA
26 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Sudor contra las preocupaciones. La plantilla del Pontevedra volvió ayer al trabajo después de dos días de descanso en los que dio tiempo a hacerse autochequeos e intentar comprender por qué el mejor visitante del grupo primero de Segunda B se hunde cuando juega en casa. Salvo los previsiblemente sancionados Manu y Tonino, el cuerpo técnico contará con todos los integrantes del plantel para la cita con el Oviedo B. Los granates tuvieron ayer sesión de trabajo físico en un gimnasio de la ciudad. Después del fin de semana, los jugadores que viven lejos de Pontevedra pudieron reincorporarse en un turno de tarde. Los locales se ejercitaron por la mañana. Las minivacaciones del fin de semana han resultado benéficas para el estado físico de la plantilla. Los futbolistas granates regresaron descansados y sin golpes y dolores. Mañana, los integrantes del primer equipo del Pontevedra realizará una sesión doble de entrenamiento: por la mañana se desplazarán a Meis para hacer el trabajo físico, y por la tarde se quedarán en Pasarón para preparar aspectos tácticos de cara al partido. La preparación del encuentro se completará con la disputa, el miércoles que viene, de un amistoso en Gondomar ante el equipo local, último clasificado en Tercera División. Los granates descansarán el jueves, y el viernes podrían estrenar el campo de la Escuela Naval Militar de Marín para entrenar, aunque esto aún está por ver. El sábado, la expedición pontevedresa partirá hacia Asturias desde el estadio de Pasarón. Los futbolistas pasarán la noche en el Principado, concentrados para un partido que no pueden perder.