El Betis fue muy superior al equipo vigués, que hizo un mal partido El Celta perdió por 4-1 con el Betis, después de tres meses invicto como visitante. Este resultado deja fuera de los puestos de Champions y a cinco puntos del liderato al conjunto vigués .
24 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La principal novedad celeste era la presencia de Maurice en la punta como titular por primera vez en la temporada. El sustituto de Catanha tenía que demostrar si el cuadro vigués es capaz de hacer goles sin su pichichi en el campo. La presencia del galo resultaba similar a las veces en que Edú ha ocupado ese puesto. Los celestes ganan en ritmo combinativo en ataque, pero pierden sensiblemente en intimidación al contrario. Al Betis le sucede casi lo mismo sin Gastón Casas o Amato. Visto este problema, era lógico creer que la supremacía se dilucidaría en las bandas. Sobre todo Denilson estaba demostrando dónde radica la grandeza verdiblanca de esta campaña. Ellos fueron mucho mejores que los célticos Karpin y Jesuli, y dieron mayor sensación de peligro. Equilibrio roto El equilibrio, como sucede en estos casos, quedó roto por un error. Una imprecisión dejó a Dani ante Cáceres. El zaguero metió la pierna de una forma tan evidente que el delantero tenía todo a su favor para obtener el penalti. El árbitro pitó la falta y Denilson la convirtió en gol. La ventaja ya era para el conjunto menos goleado de la Liga. En el Celta sonó la alarma y comenzaron a intentar apagar un incendio que tenía demasiados focos. El que más cerca estuvo de lograrlo fue Maurice en un cabezazo, de mucho mérito, que sacó Prats. Ese fue el único respiro visitante. Poco después el colegiado señala una falta inexistente de Silvinho y el Betis echa mano de la estrategia. Los locales encuentran pasividad en la defensa viguesa y rival marcan el segundo tanto.. Los retoques de Víctor Fernández para resolver el desaguisado fueron nulos. La entrada de Edú por Giovanella dejó a Doriva con Mostovoi en el centro. El brasileño perdió el enésimo balón en el medio campo y dio paso al tercer gol andaluz. Capi descolocó a la zaga para que Ito, en posición de delantero centro, empujase a la red. El Celta tenía el partido perdido y e ese momento también el golaverage particular. Los ¡olés! del público engrandecían el fútbol bético. Algo cambió de forma imprevista: Catanha entró por Maurice y a los pocos segundos el cuadro vigués reducía diferencias con un tanto de Edú. Esperanza efímera La esperanza duró poco y las desgracias llegaron seguidas. Karpin fue expulsado por su segunda tarjeta amarilla. En inferioridad y con el marcador en desventaja el equipo celeste tenía una misión imposible. Lejos de alcanzar el empate, el Betis incrementó su cuenta con un segundo gol, también de penalti, transformado por Amato. Ya con el partido decidido y el golaverage particular perdido, Mostovoi fue expulsado y el Celta acabó el partido con nueve jugadores y con graves consecuencias, en forma de sanciones, para su próximo compromiso liguero ante el Real Madrid.