FÚTBOL / PONTEVEDRA
03 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.En una sala repleta de humo y de periodistas -no menos de veinticinco profesionales cubrieron el partido entre el Pontevedra y la Cultural Leonesa-, el entrenador del equipo local, Raúl González, volvió a hablar de regularidad y de actuar con la cabeza. Los resultados de los equipos más destacados en la tabla, conocidos por los granates antes de saltar al campo, no influyeron, a su juicio, en la actitud con la que el equipo salió a jugar, pero tampoco era cuestión de tirar por la borda el trabajo de todo un partido para lanzarse alocadamente al ataque. «Todas las semanas estamos haciendo un trabajo impecable en defensa, y por un fallo no hay nada que objetar», remarcó González en referencia a la desafortunada jugada que dio origen al gol del empate de la Cultural. «Fue una acción evitable, previsible, y pudimos haberla cortado», dijo, de todos modos. Los empates del Barakaldo y el Compostela y la derrota del Marino, resultados conocidos por el Pontevedra antes de empezar el partido de ayer, no hicieron que el equipo granate saltase al campo a hacer malabarismos con el resultado, según González. «Salimos a ganar», declaró, «pero en el desarrollo del partido, sobre todo en el segundo tiempo, lo que no puedes hacer es convertir esto en un correcalles. Hay que trabajar sobre seguro, y tener en cuenta la vigilancia defensiva». «Un empate puede valer en un momento determinado, pero moralmente estamos obligados a ganar en casa», admitió. Nerviosismo y juventud Volvió a faltar tranquilidad y claridad de pensamiento en los metros finales, dijo Raúl González. «Sacamos muy poco rendimiento a las jugadas», admitió, «disfrutamos de jugadas de gol que acaban no en tiros, sino en tiritos. Necesitamos más serenidad en el último cuarto del campo». De todos modos, el técnico asturiano añadió, en descargo de sus atacantes, que estos «son jugadores muy jóvenes; sacando a Curiel, el resto andan por los 19, 20 o 21 años». «Me esperaba a una Cultural más descarada en ataque», aseguró González. Para él, los dos equipos que se midieron ayer en Pasarón son «dos pesos pesados» de la categoría «llamados a pelear en cabeza».