Ferrero vuelve a ganar a una semana de la Copa Davis

JOSÉ MARÍA GUIMARAENS A CORUÑA

DEPORTES

DAVID GRAY

El tiempo corre que vuela. Han transcurrido 74 días desde que el valenciano Juan Carlos Ferrero libró su último partido oficial, antes de la reaparición, ayer, en el torneo de Milán. El de Onteniente se vio obligado a permanecer todos esos días en paro a causa de una bursitis en su pierna derecha. Precisamente por ese problema no le fue posible acudir a la cita del Open de Australia. Y fue allí, en Sídney, donde había dirimido su último encuentro de competición, frente a Lleyton Hewitt, en las semifinales del Masters ATP. En aquel enfrentamiento, el australiano, que después se proclamaría campeón, logró imponerse por 6-4, 6-3. Ferrero volvió a los ruedos tenísticos en el Open de Milán. A costa de arriesgar lo necesario pudo dejar fuera de combate al francés Julien Boutter, subcampeón del año pasado (cayó en aquella final ante el suizo Roger Federer). La victoria del hispano se produjo por 3-6, 7-6 (5) y 6-4. «Me encontré a gusto, sobre todo después de vencer a un rival tan correoso como Boutter», declaró Juan Carlos, cuyo triunfo se produce a una semana de la eliminatoria España-Marruecos del Grupo Mundial de la Copa Davis. A Juan Carlos Ferrero le aguarda en la segunda ronda de Milán el italiano Davide Sanguinetti, vencedor del alemán Vinck. A simple vista, parece factible el pase del valenciano a cuartos de final, en donde presumiblemente se encontrará con el marroquí Younes El Aynaoui, uno de los componentes del equipo de Copa Davis de su país. Lo curioso es que El Aynaoui, esta temporada muy en forma, parece haberle tomado la medida a Ferrero. Números cantan y la estadística revela que en los cuatro enfrentamientos dirimidos por estos dos jugadores siempre ha ganado el tenista de Rabat. La última confrontación tuvo lugar el año pasado, en cuartos de final del Open de Lyon, sobre pista de moqueta, y el marroquí obtuvo el triunfo con un doble 6-4. Esto significa que para Juan Carlos, la cita de Milán y la de la próxima semana en Zaragoza (Davis) constituyen un reto.