FÚTBOL / PONTEVEDRA
25 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Como un anticipo de lo que podría pasar este verano, Pontevedra también quiso vivir el partido más vibrante de su equipo en los últimos tiempos. Y, como quiera que el campo de San Vicente, en Barakaldo, está un poco lejos, los hinchas granates se reunieron en los bares de su ciudad para ver por televisión, pero tal que si estuviesen en la grada, cómo su equipo se aupaba al liderato del grupo primero de Segunda División B. Fue el caso de los chavales de la peña Furya Granate, una de las más ruidosas de Pasarón. Desde las mesas de formica del Bar Palenque, propulsados a base de refrescos de limón y respaldados por más de un parroquiano, los peñistas siguieron por televisión las evoluciones del Pontevedra. Pese a las risas con las que trufaron la retransmisión -gloriosos fueron los improperios de un aficionado vasco que, parapetado tras el locutor de TVE, pudo comunicar a toda la cornisa cantábrica su mala opinión acerca de Bruzon-, los hinchas pontevedreses no lo pasaron precisamente bien: el gol granate llegó muy pronto, y la segunda parte no dejó demasiado tiempo para el respiro. Pero, al final, mereció la pena sufrir. De eso se trata. Celebración en Internet Muy pronto, justo al terminar el encuentro, empezó a registrar reacciones de la hinchada el foro de opinión de la página web oficial del Pontevedra (www.ponte-vedracf.com): del «¡este Baraka acojona un huevo!» y el «mirad las estadísticas del Barakaldo» se pasó, a medio partido, al «¡goooooool de Tonino!», para terminar, más tarde, en el «¡líderes, qué partidazo!» y en el «¡a disfrutar!». Y es que no todos los días se vive el momento más dulce de un equipo en el último cuarto de siglo.