El Barça niega la orgía

AGENCIAS BARCELONA

DEPORTES

FÚTBOL / ESCÁNDALO EN EL BARCELONA

23 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El Barcelona desmintió ayer la supuesta orgía de varios jugadores del equipo en el hotel de concentración en Madrid en la noche del pasado sábado. El club catalán dio su versión en una rueda de prensa ofrecida por el director general, Javier Pérez Farguell, el director deportivo, Anton Parera, el entrenador, Carles Rexach, y el capitán, Sergi Barjuán, quien anunció que los jugadores aludidos en algunos medios de comunicación estudian emprender acciones legales contra tales medios. El acto público tuvo lugar tras una reunión en el vestuario de más de dos horas de duración, en la que también corroboró la versión de los jugadores el responsable de seguridad del club, Antonio Iglesias, presente en el hotel de concentración culé. Sergi destacó que todos los jugadores, «y no sólo los afectados», se encuentran «muy dolidos por la imagen y sobre todo por sus familias ya que algunos están casados y tienen hijos». Por su parte, el director deportivo, Anton Parera hizo pública la factura del cliente de la habitación 821, una de las señaladas como escenario de la supuesta orgía, en la que se alojó el señor Antonio Marfil junto a su esposa, y aseguró sobre la habitación 810, de la que han informado algunos medios, que en la 809 se encontraba el vicepresidente Ángel Fernández, «lo que desmonta cualquier posibilidad de que allí se montara algo». El entrenador barcelonista, Carles Rexach, declaró sentirse «muy enfadado y decepcionado» con la prensa. «Aparte de que es mentira, creo que aunque fuera verdad hay cosas que no se pueden decir. Hay unos límites. Si seguimos de esta manera, la confianza que hay con la prensa no puede existir», advirtió el técnico, que lamentó que «hablando claro, la mierda ya está echada y el daño ya está hecho porque la gente dice que si el río suena, agua lleva». Rexach negó que sus críticas a los jugadores en la charla del pasado lunes tuviera algo que ver con la supuesta orgía aunque sí con la «vida privada» de algunos. «Cuando yo hablé de la vida de algunos jugadores no sabía nada de esto sino de cosas que te van diciendo, que si habían visto a uno allí, a otro allá o a otro en el Casino». «Yo creo que cualquier jugador puede salir a tomar algo o ir al Casino, pero no todos los días», dijo.