El éxito ante el Valladolid no esconde la profunda crisis de los coruñeses Cuando Irureta hace los tres cambios al primer cuarto de hora del segundo tiempo, y dos de los sustituidos son Fran y Mauro Silva, es que la vía de agua en el Titanic , como definió Lendoiro al Deportivo, es la más gorda de los últimos años.
17 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Tan gorda que a punto estuvo de tirar por la ventana unas semifinales de Copa al alcance de la mano con dos goles de ventaja. Tan profunda que ha supuesto una crisis de identidad cuya verdadera profundidad se conocerá este domingo. Pero la lucha del equipo hasta el último minuto y la suerte, esa fortuna que Irureta suplicó en Riazor llegó al fin al cuadro coruñés, porque al Dépor se le apareció la Virgen en Valladolid. Sólo las últimas fuerzas de flaqueza y la inteligencia de Pandiani sirvieron para salvar al Dépor en una jugada única del uruguayo que lo convirtió una vez más en salvador del equipo cuando está contra las cuerdas. Nefasto inicio Pero el meritorio pase a semifinales no debe ocultar la grave crisis por la que atraviesa el equipo. Minuto 3. Sales centra desde la derecha y Fernando cabecea con comodidad; 1-0. No es que el Deportivo esté en un mal momento, es que se ha convertido en un chollo para el equipo rival. Los errores defensivos, la concentración y los fallos colectivos son tan monumentales que cada aproximación, cada falta, cada saque de esquina huele a gol en contra. Cualquier equipo con velocidad está capacitado para maniatar a un Dépor excesivamente lento y temeroso. Valerón volvió a desaparecer del mapa con un perro de presa en la nuca. Y con él, el fútbol del Dépor. Los jugadores se estorban entre sí en absurdas disquisiciones por ver quién sube el balón, que termina siendo para el contrario. Y cuando Tristán lo recibe en punta, él mismo se encarga de perderlo con un individualismo feroz. La entrada de Pandiani tras el descanso era un imperativo legal. El equipo tardó en reaccionar en una batalla de nervios y sufrimiento, pero logró sobre el límite el gol salvador.