Saborea el valor anímico de la victoria tras una mala racha
13 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Luis Ángel Duque cambió el gesto de hace siete días en San Lázaro. En esta ocasión no hubo reproches. Ni siquiera cuando fue interrogado acerca del cambio de imagen que ofreció un Compostela comtemporizador en la primera hora de juego y atrevido en los siguientes treinta minutos. El técnico madrileño no se olvidó de los méritos del rival: «Esta vez había un gran equipo enfrente. De todos los filiales es el que más me ha gustado. Tiene futbolistas interesantes. Arriaga, Aduriz e Iraola son tres jugadores como la copa de un pino. En el primer tiempo teníamos el partido más o menos controlado. En el segundo fuimos de menos a más. Pero encajamos un gol tonto». La reacción del Compos coincidió con los cambios introducidos por Duque: «Salieron bien -se felicitó el entrenador-. En el último tercio de partido el equipo estuvo bien. Lo que pasa es que ante un conjunto como el Athletic B nunca te puedes fiar. Los minutos del descuento se me hicieron eternos». En un plano más técnico, explicó las diferencias que se operaron en el juego a raíz de las sustituciones: «Ganamos en control de partido y en velocidad. El equipo llegó más y con más peligro». En cualquier caso, evitó colgarse medallas vinculadas a los cambios: «Cuando el resultado acompaña, estupendo. Cuando no, el entrenador no tiene ni idea». Duque no dejó de reconocer la importancia de los tres puntos cosechados en Lezama después de un mes escasamente productivo. De los últimos doce puntos, el Compos sólo había sumado dos: «Necesitábamos un resultado así para reafirmarnos. No creo que hubiese nerviosismo, pero somos de carne y hueso». Más que las matemáticas, al técnico le precupaba la mala imagen ofrecida por el equipo en partidos como el que disputó en Oviedo ante el filial asturiano. De cara al futuro, lo que quiere es un Compostela como el que se vio a partir del minuto sesenta en Lezama: «Un conjunto con reaños, que entra bien por las bandas». Cuando empujó y presionó al rival más arriba mostró su potencial.