BALONCESTO / LIGA ACB
15 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Dejen a Maljkovic trabajar un año y hará girar el mundo como si fuera un balón hasta encontrar el confortable balanceo de la red. Denle tres años y se meterá ese globo terráqueo en su bolsillo. El mago serbio amenazó el pasado domingo con dejar el Unicaja y Málaga se paralizó. Tras dar a la entidad andaluza su primer título la campaña pasada -una Korac-, ya nadie duda de que cualquier opción de ganar el título pasa por su continuidad. Su currículo asusta: cinco Ligas, siete Copas, cuatro Copas de Europa con tres equipos diferentes (Jugoplastika, Limoges y Panathinaikos) y una Korac. El año pasado valoró al Breogán por su toque serbio, claro. «Si hubiera fichado antes a Loncar habría sido el equipo revelación», dijo. Ahora su equipo es líder, con 8/0. «Siempre intenta sacar lo mejor de nosotros. Y no le importa dar confianza a los jóvenes», señala Cabezas, al que Maljkovic ha otorgado el bastón de mando del equipo. Sus jugadores estiman que por encima de ellos está una vaca sagrada cuyo magisterio es indiscutible. «Es un ganador. El equipo está perfectamente arropado, a nivel social y deportivo», señala Vázquez, quien hace tres años fue capaz de escapar a la tiranía de los grandes con el TDK. Las claves del gran proyecto se sustentan también en los más de cien llenos del Martín Carpena.