La antigua Yugoslavia ha nutrido al Celta de futbolistas de su país en los últimos quince años. Con la marcha de Boban se provoca una orfandad de balcánicos en la plantilla celeste que tiene su último precedente en la temporada 86-87 con Colin Adisson al frente del conjunto vigués.
23 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Croatas, bosnios y serbios han circulado por los vestuarios de Balaídos en las últimas campañas de una forma significativa. Esta singladura de quince años comenzó en el regreso a Primera de la temporada 87-88. El fichaje que reforzó al conjunto por aquel entonces dirigido por José María Maguregui fue el de Zoran Maric, actual miembro del cuerpo técnico del Compostela, que jugó 13 partidos y marcó cuatro goles. En solitario continuó en la 88-89 y 89-90 con Díaz Novoa como entrenador. El Celta descendió y cambio de técnico. Con el regreso de Maguregui (90-91) a Maric se le unió el delantero Puhalak que sólo disputó nueve encuentros en los que logró marcar un solo tanto. A mitad de campaña ya con Chechu Rojo al frente también aterrizaría el croata Juric. En la 91-92 Maric se fue y llegó Vlado Gudelj, hasta la fecha el jugador más querido y con mejores resultados de los llamados «yugoslavos». Él junto a Juric, que fue quien le recomendó, llevaron al Celta otra vez a Primera en lo que constituye el último ascenso del equipo vigués. Gudelj marcó 26 goles. La siguiente temporada, 92-93, un problema de diabetes obligó a Juric a marcharse y llegó Ratkovic con Bursac. Este último duró poco y al año siguiente (93-94) su plaza la ocupó Andrijasevic quien junto a Ratkovic y Gudelj disputaron la final de Copa. En la 94-95 Bajcetic tomó el lugar de Andrijasevic, y en la 95-96 se produce la primera aglomeración de balcánicos con cuatro en la plantilla por el fichaje de Milojevic. En la 96-97 se va y quedan los otros tres junto a Mostovoi que llega a Vigo y Fernando Santos en el banquillo. Javier Irureta toma el mando en la 97-98 y se marcha Bajcetic pero llegan los hermanos Zoran y Goran Djorovic. La pareja Ratkovic-Gudelj se rompe con la entrada de Víctor Fernández (98-99). Ratkovic ficha por el Sevilla y el año siguiente 99-00 es el último de Gudelj. En esa pretemporada estuvo otro serbio Pantelic, pero no cuajó. En la 2000-2001 sólo quedaba Goran Djorovic, que este verano se fue al Deportivo para dejar paso a la llegada de Zvonimir Boban. Su baja pone fin a un periplo de quince años de presencia balcánica en Vigo.