Los ingleses sólo han perdido en casa un partido de Liga en cinco años Todos parecen coincidir. Control del partido y ataque son las mejores recetas para conseguir la proeza de superar al Manchester United en su propia casa, en Old Trafford. El Deportivo tendrá esa oportunidad esta noche (20.45 horas, TVE-1) , en la que es probablemente la cita a domicilio más importante en la historia del club coruñés.
16 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.San Siro y Delle Alpi supusieron en la pasada campaña efemérides notables, pero la dimensión económica y deportiva del Manchester en los últimos años da a este compromiso un caché superior incluso al de las noches de gloria vividas en Italia. Pero que nadie se engañe. Difícil tarea es esa de dar la sorpresa en Old Trafford, donde los locales «han perdido un solo partido de Liga en cinco años, contra el West Ham», recordaba ayer el deportivista Helder, que ya ganó en este feudo con el Benfica. Los propios seguidores británicos sostienen que sólo jugando un fútbol de ataque de máximo nivel se puede ganar en Manchester, y recuerdan no muy lejanos éxitos españoles. «El Real y el Barcelona vinieron aquí a jugar al fútbol -recordó Ferguson-. Creo que aquellos dos grandes espectáculos se pueden repetir con el Deportivo». E Irureta, en principio, parece que está por la labor de recoger el guante arrojado por Ferguson. El técnico del Deportivo sabe que un gol de los diablos rojos en su terreno es casi inevitable, y que, por tanto, habrá que buscar la portería rival si se quiere obtener al menos un empate. Éste no caería nada mal entre la plantilla deportivista, que insiste en buscar el triunfo. Todos quieren ganar y destacar en uno de esos partidos que constituyen el sueño de cualquier profesional. Las lesiones de vacas sagradas, como Mauro Silva, Manuel Pablo, Fran o Makaay son el principal contratiempo del Dépor en este encuentro. Pero si lograr un buen resultado en Manchester pasa por practicar buen fútbol, los coruñeses tiene argumentos más que de sobra. Tal vez por eso Valerón tendrá cabida en el once inicial, pese a que ayer se retiró del entrenamiento con algunas molestias, y Tristán será la baza más ofensiva. Ahora bien, Djalma, en el banquillo, puede ser el arma secreta de Irureta para revolucionar el partido en la segunda parte. El jugador no ve el momento de vestirse de corto y dejar su impronta en Old Trafford. La otra clave será el tiempo de posesión, impedir que el Manchester tenga el balón: Duscher y Émerson o Sergio se encargarán de recuperarlo, y Valerón, de perder la pelota lo menos posible.