FÚTBOL / PONTEVEDRA
13 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Raúl González no suele echar en falta a los jugadores lesionados. Tiene una plantilla lo suficientemente competitiva para encontrar recambios. Sin embargo la baja de Curiel le rompió los planes. Fue a última hora, cuando ya todos tenían prácticamente echas las maletas para desplazarse a Amurrio. El entrenador granate reconoce que Curiel había formado parte de «casi todas las alternativas que barajamos para este encuentro». No obstante, destaca que este tipo de contratiempos, aun a última hora, «siempre son subsanables», sobre todo porque «estamos tratando de inculcarle al equipo más de un estilo de juego y tenemos alternativas». La elección del sustituto pasa por Capi, Diego Castro o Xaco, si bien reitera que el joven canterano pontevedrés Diego Castro tiene bastantes posibilidades. «Lo que necesitamos es un hombre que conecte mejor entre líneas y en esa posición tanto Diego, como Capi o Xaco pueden hacerlo bien», precisó. El equipo está convencido de que una victoria esta tarde permitiría que las aguas volviesen a su cauce. González cree que ganar es muy difícil ya que la Liga está muy disputada y competida y «es una competición de la regularidad en la que sólo triunfarán aquellos equipos que sean regulares a lo largo de todo el campeonato, por lo que lo único que le pido a los aficionados es que tengan fe en este equipo». A estas alturas de la Liga el Pontevedra, en opinión de su entrenador, está «en continua evolución y quiero ser optimista porque creo que tengo argumentos suficientes para serlo». Para reencontrarse hoy con el camino de las victorias en Amurrio empleará otro sistema de juego.